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Saint Germain Hacia la mágica presencia
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En lo que me concierne (Saint Germain), prefiero con mucho la expresión “Yo Soy” porque esta significa claramente: “Dios en acción en el individuo”. “Om”, siguiendo la comprensión oriental, significa una presencia universal y no da al discípulo una idea tan exacta de la presencia divina “Yo Soy” obrando a través de las individualidades.
Esta diferencia en la comprensión explica las condiciones sociales que existen en la India. Centenares de millares de seres, a causa de la confusión de las castas, han caído en el error consistente en creer que la entonación “Om” es lo único necesario en su vida. Cierto es que el empleo de “Om” produce una actividad en numerosos casos, pero “Om” tiene, por consiguiente, pocos efectos prácticos.
El método de los maestros ascendido a través de las edades, desde tiempo inmemorial, ha sido el empleo consciente de la presencia “Yo Soy”. Es preciso reconocer y aceptar plenamente a Dios en acción en el individuo, atrayendo así, siempre más la plena actividad inteligente de la presencia divina en el hombre.
La más simple y la más poderosa afirmación que puede hacerse es “Yo Soy”.
Al mismo tiempo es necesario recordarse que “Yo Soy” aporta consciente o inconscientemente la plenitud de la energía divina en acción a nuestra vida.
Emplea siempre “Yo Soy” y no “Om”.
Diferencia entre la oración y la llamada consciente o decreto Saint Germain
Atraigo de nuevo su atención sobre el hecho de que es absolutamente necesario llamar a la poderosa presencia “Yo Soy” conscientemente en acción, porque esta llamada da a los maestros, a la legiones de la luz y a los ángeles el derecho, la autoridad de prestar el servicio pedido: porque toda llamada hecha a la presencia “Yo Soy” deber ser ejecutada.
La antigua idea de plegaria u oración, que ciertamente es bella, está lejos de tener la eficacia de estas llamadas conscientes a la presencia “Yo Soy” que son millares de veces más poderosas, porque millares de discípulos las repiten cada día.
La oración dirigida a Dios como una presencia universal, contiene generalmente una forma de duda, una incertidumbre; se espera recibir una respuesta a la oración; mientras que en la llamada consciente o decreto vibra la certidumbre absoluta de que el resultado se manifestará puesto que es el Cristo, Dios en nosotros, quien expresa la voluntad divina por la boca de su vehículo físico.
Significación exacta de la palabra “alma”
Dada por el gran maestro de Venus: Victory
Todos han oído la oración de los tiempos pasados: “Dios, salva mi alma”.
Ahora bien, el alma es su cuerpo de deseos, sus sentimientos humanos, su pasado, que es como decir pasivo. Es, en suma, eso que ha creado toda la discordia que los perturba un tanto a los individuos. La palabra alma como se emplea corrientemente no es, por consiguiente, y en manera alguna, un sinónimo de la palabra Dios. La palabra alma debe reservarse para designar toda la energía descalificada, todo el psiquismo, toda la creación humana.
Dios en el hombre, el Cristo, es la presencia de vida. ¡La poderosa presencia “Yo Soy”!
No tenemos por qué ocuparnos en detalle y constantemente de nuestra alma, de nuestro pasado, pongamos todo esto en bloque en la llama violeta, que es la gracia, la misericordia divina. ¡Perdonémonos y perdonemos a toda la humanidad los errores del pasado acusados por nuestra ignorancia, de las leyes divinas de la creación, las leyes del empleo de la energía y seamos al fin libres!
El círculo y la cúpula de llama azul
Sanat Kumara
La discriminación es una de las más indispensables cualidades a un estudiante “Yo Soy”. Que su entusiasmo no los arrastre a contactar acumulaciones de fuerzas destructivas que se desencadenen contra ustedes mismos. No es esto indispensable. La verdad concerniente a esta presencia “Yo Soy” y a la actividad de Saint Germain puede y debe ser presentada por el poder del amor divino.
Hagan todo su trabajo, tanto individualmente como en grupo, siempre envueltos en su círculo de llama azul.
Están en este círculo de llama azul. ¡Si pudieran ver este círculo de fuego que es la llama azul, quedarían extasiados!
Sean siempre conscientes de que este círculo está ahí, invencible alrededor de su tubo de luz.
Es una actividad diferente y aunque las dos sean protectoras, el muro de llama azul es una actividad específica de esta protección. El gran Sanat Kumara recomienda especialmente la visualización de una cúpula de llama azul, por encima de todo lo que tiene conexión con nuestra actividad “Yo Soy”. Esta cúpula de llama azul que la presencia y los maestros ascendidos proyectan a nuestra llamada impide que nos toque la discordia, las limitaciones o imperfecciones. Vean, saliendo de esta cúpula, el dinero, los locales, todo lo que es deseable para el servicio de la luz. No solamente para nuestra actividad, sino para toda la humanidad.
Instrucción concerniente a los colores
El empleo de la acción vibratoria de los colores es extremadamente importante para su felicidad, su salud, su prosperidad y su protección.
La luz, la gloriosa luz blanca, es la pureza y el poder de la vida. Los colores claros y brillantes irradian más luz y, por consiguiente, más perfección. Ningún ser humano en la Tierra puede esperar el goce de la felicidad, de la salud, de la prosperidad o de la perfección en la mente, el cuerpo y las actividades, si se viste habitualmente de negro, de rojo o de otro color apagado o desunido y deslavazado. La tasa vibratoria de estos colores es destructiva para el cuerpo de deseos y atrae las mismas vibraciones destructivas de la acumulación discordante masiva de toda la humanidad.
La luz es vida; la luz es salud: la luz es prosperidad; la luz es protección. La luz espiritual, mental y física es lo que todos desean y a la que todos aspiran.
Los bebés y los niños pequeños son muy sensitivos a los colores y, con frecuencia, las personas vestidas de negro, rojo u otros colores destructivos los aterrorizan. Rodeando a los niños de los colores: oro, rosa, violeta, azul claro y blanco, se les hace armoniosos y se les puede dirigir fácilmente.
Las opiniones y teorías corrientes en lo que concierne a los colores no cambian la ley poderosa de energía y de vibración. La luz clara y brillante es más alta en vibración y excluye la imperfección. Sólo después del gran cataclismo de hace ochenta mil años, la humanidad conoce y emplea el rojo y el negro. Cuando se llama a los grandes seres para que obren en ciertas circunstancias, siempre emplean su ciencia de los colores para protegerse, recubriendo el plexo solar y el bazo de placas especialmente cargadas.
Las vibraciones de la fuerza siniestra jamás los tocan en estos puntos y muy especialmente en el plexo, que es la puerta abierta de nuestro cuerpo de deseo. Protejámonos, por consiguiente, empleando para nuestros vestidos y en nuestros ambientes interiores sólo colores constructivos, luminosos.
El gran director divino dice textualmente: “Ciertas personas dicen: esto no me concierne, yo no tengo necesidad de la llama violeta, yo no tengo miedo al negro o al rojo”. Puede ser que no tengan miedo a un tigre, no obstante éste es muy capaz de hacerlos pedazos.
Queridos hijos de la luz: ¿cuál puede ser la causa de las desgracias de la humanidad durante centenares de millares de siglos? Al principio fue, naturalmente, la propia discordia de los humanos, más cuando hubieron generado una cierta cantidad, tomaron contacto forzosamente con todas las vibraciones discordantes correspondientes.
El negro representa la muerte; el rojo la cólera intensa y, cuando están discordantes, aceptan estas vibraciones. Por la esclavitud y la dictadura de la moda y de la sociedad continuan empleando estos colores.
Desgraciadamente no es posible escapar a las consecuencias. ¡Qué lástima! Cuando nosotros, seres perfectos y poderosos, echamos una ojeada sobre la vida social, plena de orgullos y arrogancia, decimos: ¿cuándo despertarán? No hablo de todos, pero algunos exageran su arrogancia. No condescenderían ellos a asistir a este servicio, por temor de que algunos de su círculo los viera.
Pero yo, un ser puro y magnífico, la autoridad y el gobernante de la corriente de vida de la humanidad, yo vengo para asistirlos. La gran Diosa de la pureza ha salido del gran silencio a fin de ayudar a purificar a estos humanos que en su orgullo y arrogancia, dicen: “no podemos perder nuestro tiempo con pretendidos maestros ascendidos a esta así llamada poderosa presencia “Yo Soy”. No tenemos ninguna prueba de su realidad”.
¡Qué locura, qué puerilidad! Un día la vida les dirá: “Al presente, han agotado todos sus recursos, ¿qué van a hacer? Han derrochado sus posibilidades”.
Cada ser humano incorporado actualmente está en la bifurcación de dos caminos. Ya no se conceden otras incorporaciones para escoger — necesario es decidirse ahora en los meses venideros.
Piensan que no conocemos la ley que gobierna esta Tierra y a cada ser que la habita, cuando hemos dado obediencia a esta ley a fin de poder aplicar su poder invencible! Dudan en conformarse a unas pequeñas reglas de vida que se los explican, más nosotros damos obediencia a las grandes demandas y mandamientos cósmicos! El foco central de inteligencia y de vasta radicación de este sistema de mundos no es un mito y es la primera vez, desde hace mucho tiempo, que la atención está fija en América.
Llevar el color propio del día
Con el fin de recordar a los estudiantes “Yo Soy” a que acepten el amor, la radiación, el poder, los milagros y las bendiciones especiales que los maestros ascendidos difunden a través de cada color, que se lleve el color del día. Cada color es un foco de concentración especial para la cualidad que la poderosa presencia “Yo Soy” y los maestros ascendidos difunden siempre a través de las llamas y de los rayos de luz que dirigen.
Así pues, si llevamos los diferentes colores indicados en la carta y el cuerpo causal vierte su amor en el color apropiado cada día, se establece un equilibrio en todas las cualidades que los maestros ascendidos saben que nos son necesarias para curar, proteger y forzar la victoria para que se manifieste en nuestro ser y en nuestro mundo para siempre.
Cuando todo el grupo está vestido del mismo color, puede ser aumentada la intensidad de la radiación; la fuerza viva es mayor; puede darse un mayor poder en respuesta a los decretos para asistir a los bien-amados países de cada uno de nuestros seguidores y traer la paz al mundo.
La ley de energía y de vibración es la ley de causa y efecto y no comete error.
Cuando la gente no quiere obedecer a esta ley, significa esto que no desean otra cosa que la discordia y la destrucción en sus propios seres y mundos. Los maestros ascendidos nos han hecho el don más divino de toda la eternidad —la mayor bendición de toda vida, por doquier y siempre— no hay compensación para este don! Se otorga bajo las condiciones fijadas por los maestros ascendidos y no según los deseos de seres no ascendidos.
Si esperamos ser liberados por la bien-amada poderosa presencia “Yo Soy” y por los maestros ascendidos no puede venir nuestra libertad sino de conformidad con las directivas de los maestros ascendidos porque ellos solos son eternamente maestros.
Dado en amor y obediencia al servicio de ellos, para siempre. “Yo Soy”.
Su mensajero.
Prácticas:
Lunes: Dorado.
Martes: Rosa.
Miércoles: Blanco.
Jueves: Verde.
Viernes: Oro y rubí.
Sábado: Violeta
Domingo: Azul.
En nuestro servicio estas cosas son a veces poco practicables —así que preconizo siempre el blanco, que permite o deja pasar cualquier color. No queremos establecer diferencias sobre rayos y días; las prácticas son sólo eso: ejercicios.
¿Qué dice nuestra amada presencia interna acerca de cómo ponerlos en práctica?
Hay muchos estudiantes que trabajan durante un tiempo con una sola llama o rayo y debido a esa concentración han conseguido resultados sorprendentes.
Las dudas, discusiones o rechazos no son parte del camino hacia la “presencia mágica”. La línea del corazón es la que mide y ve. Sabemos que el amor une todas las dimensiones, todas las cosas. Es nuestro diálogo permanente con la vida que está en continuo fluir.
Instrucciones sobre el uso del tabaco, del alcohol, de la carne y sobre la actitud sexual Sanat Kumara
Con frecuencia, la humanidad rehusa conformarse a ciertas simples reglas de vida. Pero esta obediencia permite la purificación y el afinamiento de la estructura cerebral. Ciertos hábitos impiden que el ser humano capte las actividades que tienen una cierta altura vibratoria; esta receptividad daría el saber y los conocimientos que la humanidad busca. Millares de seres han tratado de conocer las leyes de la vida, pero han persistido en vivir en los hábitos que han provocado la densidad de la estructura cerebral, que es un obstáculo para la visión de la verdad.
Les digo mis bien-amados, que el uso del tabaco, en cualquier forma, deposita una secreción en el cerebro que impide su afinamiento más allá de un cierto limite o una cierta medida.
El uso de la carne llevará su estructura atómica al sentimiento del miedo. Si disipan su energía sexual para la gratificación de los sentidos, entonces se privan de la energía de su presencia, de la que tienen necesidad para persistir en llamar a su presencia en acción con valor y fuerza, hasta que sea disuelta su acumulación destructiva. Sepan que en la energía sexual que la humanidad disipa, se encuentra fuerza, valor y confianza. Los que disipan esta energía devienen medrosos, débiles, desconfiados y suspicaces.
Habiendo tomado la fuerza siniestra el dominio sobre ciertos individuos y organismos, ha tratado de hacer creer a la humanidad que la actividad sexual está permitida para diversión y que se puede usar así y, no obstante, alcanzar la perfección. Esto es falso y trágico para la humanidad. Les digo esto con el poder de la radiación de que dispongo. Si el deseo sexual es fuerte en ustedes, no lo combatan, sino digan simplemente: “Poderosa presencia “Yo Soy” desembarázame de este deseo y reemplázalo por tu satisfacción y tu perfección”.
Repitan esta llamada y continúen viviendo con serenidad y un día advertirán que el deseo está disuelto. Lo mismo para el uso del tabaco, de la carne y del alcohol, etc. Se permite la actividad sexual para la procreación, incluso si se ha alcanzado un alto grado de realización espiritual, pero es el derroche de esta energía lo que resulta trágico. Mi bien-amados, por el conocimiento de su presencia “Yo Soy” y el uso de la llama violeta su victoria es cierta, si quieren prestar obediencia a estas simples reglas de vida.
Instrucción concerniente a la actividad sexual
El puro amor divino no desciende jamás más bajo del corazón. El amor verdadero no necesita contacto sexual de clase alguna. Los grandes maestros ascendidos están siempre prestos a asistir a los que quieren conformarse con las directivas dadas.
Hagan una llamada mental a uno de los maestros ascendidos y recibirán siempre ayuda.
Práctica
Ocupa las afirmaciones siguientes:
“‘Yo Soy’ la presencia gobernando esta energía y ‘Yo Soy’ el poder que la resucita y la transmuta y esta actividad es permanente”. “‘Yo Soy’ la presencia realizando esto y esto está hecho ahora, porque la actividad divina es instantánea”.
Limpieza y aliento Saint Germain
Si desean nuestra radiación y nuestra asistencia, no absorban cebollas, ajo, ni alcohol, ni tabaco. No queremos ni podemos intensificar la energía en ustedes ni alrededor de ustedes, cuando tales emanaciones están en la atmósfera.
¡Han de saber que las entidades desencarnadas gustan de estos olores! Esto es lo que les atrae, porque vienen de la esencia de la emanación de sus cuerpos.
La verdad en lo que concierne a la reacción o acumulación destructiva
Karma
El corazón de diamante, el yo divino, la poderosa presencia “Yo Soy” se interesa menos en la manera en que llegamos a una realización dada, que en el hecho de la realización.
En todo lo que se ha dicho y escrito concerniente a la reacción (acumulación destructiva) hay poco de verdad y muchos errores. El resultado es que los que creen en ello están asustados y confundidos, y en una situación mucho peor que si no hubieran nunca oído hablar de la cuestión. Existe ciertamente la ley de causa y efecto, pero, a menos que haya intención deliberada de dañar a una persona o a una cosa, el que engendra la causa no es en manera alguna responsable del efecto. La gran ley de amor producirá el ajuste necesario.
No da esto, sin embargo, protección a los que se dejan llevar por accesos incontrolados de odio o de malicia, que hacen daño a su prójimo o a sus bienes.
Tendrán que hacer reparación completa, más no necesariamente en actos físicos porque la gran ley cósmica dispone de innumerables vías y medios para hacer justicia.
¡Cuántos seres sinceros sufren por esta falsa comprensión de la ley de causa y efecto! Les sería suficiente invocar la ley del perdón, alabar a los que creen haber causado mal y quedarían inmediatamente liberados de circunstancias que les abruman: mala salud, depresión, miedo, pena o fracaso en lo que desean realizar.
Queridos hermanos y hermanas: cada noche antes de dormir, eleven mentalmente sus brazos hacia la presencia del corazón de diamante, su bien-amada presencia “Yo Soy” y pidan que ella les muestre cómo pueden reparar todo el mal que han hecho intencionadamente a quien, o a lo que sea, durante su peregrinación en la Tierra —o durante sus vidas anteriores; porque les aseguro que han tenido centenares de vidas en esta esfera terrestre. Si la vida parece dura a algunos, es porque no saben o no recuerdan haber creado en el pasado causas de las que tienen que sufrir los efectos actualmente.
Llamen a la ley del perdón en acción, reconozcan que están en estado de gracia, es decir, hagan uso de la llama violeta, expresen el puro amor de los maestros ascendidos y se sentirán libres y desprendidos de estas reacciones de esta acumulación en gran parte imaginaria.
Desde hace medio siglo, tanto y tanto se ha escrito sobre este tema, que quiero ayudar a aclarar la situación y quitar toda falsa comprensión.
El que ha odiado, y los demás, han engendrado ciertamente causas que tomarán retribución —pero yo less aseguro que, incluso en este caso, mucha de esta acumulación puede disiparse y consumirse rápidamente llamando a la ley del perdón en acción, aceptando que están bajo la gracia divina, bajo el amor de su presencia “Yo Soy”, el puro amor divino, el disolvente universal. El miedo a la reacción ha engendrado muchas reacciones inútiles. Todo esto puede barrerse haciéndose consciente y aceptando que la ley del perdón está en acción en sus vidas. Muchos seres, después de haber prestado servicio, se inquietan, se preguntan si todo ha sido bien hecho, si no habrá faltado hacer esto o aquello.
Si sus motivos, su intención es buena, son absolutamente libres, incluso si algún otro interviene y cambia el efecto.
Cuando personas mal intencionadas hacen soportar a inocentes las consecuencias de sus propios errores, entonces estos seres hacen más que doblar las reacciones de las que tendrán que soportar el choque de retroceso. Porque nada puede impedir que la reacción se haga sentir para aquellos cuya intención es mala o que, con propósito deliberado, quieren dañar a los demás. Esta energía descalificada debe ser tratada, pero incluso en este caso, un arrepentimiento sincero ayuda a hacer mínima la reacción, porque esto invierte la corriente, en una cierta medida. Invocando la ley del perdón, alabando y bendiciendo a los que se ha herido o a quien se ha hecho mal, vuelve a la vida la paz y la armonía.
Bien-amados hermanos y hermanas: si parece que repito lo mismo, lo he hecho intencionalmente, a fin de que esta cuestión quede clara y evitar que pueda ser mal interpretada. Es necesario recordar que toda expresión física es transitoria, pasajera y que sólo la esencia del bien realizado es duradera y permanente.
Poco importa lo que hayamos hecho, cuando nos decidamos volver a la casa del padre, que no está hecha con la mano del hombre, encontraremos siempre a la presencia del corazón de diamante, el poderoso “Yo Soy” presto a acogernos con los brazos abiertos: deseoso de elevarnos, de hacernos trascender los cinco sentidos a tal punto que todo deseo de lujuria, de odio, de envidia, de celos o de condena sea borrado de la consciencia para siempre. Aprended, desde ahora que la gran luz que perciben en la casa del padre, contiene infinitamente más alegría que los pobres placeres de los sentidos, que no son sino cortezas.
Mis bien-amados: entren en esta gran luz para siempre por encima de la ley de acción y de reacción.
Si hay una apariencia de falta de éxito, una falta de medios financieros u otra, no tardarán en ver a su bien-amada presencia “Yo Soy” extraer de sus tesoros y darles en tiempo oportuno el uso de su opulencia para bendecir, curar y hacer felices a todos los que están prestos a aceptar la presencia “Yo Soy” y a vivir esta realidad. ¡Bien-amados, tal es el reino de los cielos!
Saint Germain
El ideal de servicio
Nuestro primer servicio es hacia nuestra divinidad, el gran maestro que anima la forma externa.
Cada forma humana tiene su divinidad propia y no se puede, por consiguiente, hacer llamadas a nuestro servicio más allá de un cierto límite. Nadie puede dar en servicio más substancia, energía o poder del que puede obtener de su presencia para tener su forma en armonía, salud y poder. Cuando damos hasta el punto de vaciar de nuestras formas, retrasamos nuestro progreso, haciendo que se retrase el momento de entrar en la gloria y la belleza que se nos destinan. Si los maestros ascendidos hubiesen dado más energía y fuerza de las que pueden generar, no habrían podido realizar la ascensión. Incluso ahora, si los maestros, en un impulso irresistible de servir, diesen radiación sin medida, serían rápidamente atraídos a la atmósfera terrestre. Todos los seres, incluso en el estado ascendido, tienen necesidad de períodos durante los que la atención permanece fija en el más alto centro divino, el corazón universal, el gran sol central, del que la presencia “Yo Soy” es una parte.
El yo divino, la presencia “Yo Soy”, se vuelve hacia el gran sol central, como el yo externo se vuelve hacia la presencia “Yo Soy” para recibir la fuerza, el valor, la abundancia y la perfección necesarios. Presten servicio en la medida de sus posibilidades pero sin extenuarse. Si es necesario, deténganse algunos minutos, algunas horas e, incluso, algunos días; depende esto de la profundidad de su contacto, de la unión con su presencia “Yo Soy”. Recarguen su cuerpo y su copa, el Santo Grial. El servicio real está constituido por los momentos de atención indivisa dados al yo divino, la gran presencia “Yo Soy” porque sin esto nada tenemos para dar.
Puede prestarse más servicio permanente elevando en consciencia un deseo o una persona al corazón de su presencia “Yo Soy”, guardándolo allí durante una hora de contemplación, más bien que luchar durante semanas en la consciencia exterior.
El deseo de servir puede llegar a ser tan tiránico como cualquier otro deseo, porque el deseo no respeta la forma. Vacía su instrumento o canal, sin la menor consideración; porque el deseo no es otra cosa que la fuerza puesta en movimiento. Contrariamente a lo que se piensa, la actividad exterior no es sino una muy pequeña parte del servicio, salvo si el canal o instrumento está en concordancia gozosa, armoniosa y positiva con el maestro interior, la presencia “Yo Soy”. La sabiduría divina debe gobernar la actividad externa en otro tiempo.




