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César Muela Black Sabbath
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Tony empezó su periplo con Tull en diciembre de 1968, aunque decidió abandonarlo apenas un mes después. Lo que empezó como el argumento de la típica película americana de adolescentes se transformó en algo que le producía rechazo. Pudo ver cómo era la rutina de un grupo a un nivel profesional, con ensayos desde por la mañana temprano y con rigurosa puntualidad y disciplina, pero, sobre todo, con un jefe, Ian Anderson. Esto hizo que a Tony aquello le pareciera un trabajo sin más, y era algo que no le motivaba. Se hacía lo que el jefe decía y no había más discusión. Que Ian comiera separado de los demás miembros del grupo fue quizá la gota que colmó el vaso.
Tras la breve pero intensa experiencia con Jethro Tull, Tony quiso volver a Earth y convocó otra reunión con Ozzy, Bill y Geezer. En ella compartió todo lo que había aprendido, lo bueno y lo malo, y puso una condición para volver a Earth: que se tomaran todo tan en serio como lo hacía Jethro Tull. Eso implicaba ensayar más duro y… madrugar: «Solía ir en la maldita furgoneta a recogerles a las ocho menos cuarto de la mañana, que era, créeme, temprano para nosotros en aquella época. Les dije: "Así es como tenemos que hacerlo porque así es como lo hizo Jethro Tull"», recuerda Tony. Los demás, que siempre habían asumido indirectamente que Tony era el líder, aceptaron.
Con esta nueva filosofía algo parecía haber cambiado en el grupo. Retomaron la actividad con la moral alta, empezaron a dar conciertos y hasta ellos mismos sentían que la cosa avanzaba. Entonces apareció en su camino Jim Simpson, un promotor y hombre de negocios conocido en Birmingham que justo acababa de inaugurar una sala llamada Henry’s Blueshouse. Se acabó convirtiendo en uno de los pocos sitios en la ciudad donde se podía escuchar en directo a grupos de blues en vez del más extendido pop o soul. Y, claro, dos asistentes habituales del Henry’s eran Tony y Ozzy, por lo que Jim acabó hablando con ellos y descubrió que tenían un grupo. Les ofreció tocar y poco a poco lograron ser uno de los platos fuertes del club. Al ver el éxito, los chicos le propusieron a Jim que fuera su representante. Este aceptó y a partir de aquí la cosa escaló al siguiente nivel, incluyendo una gira por Europa.
Tocaron en multitud de sitios, aunque también probaron a hacer las conocidas como «residencias», es decir, actuar en el mismo sitio por un periodo de tiempo extendido. Era algo muy común en la época y ellos lo hicieron, por ejemplo, en la pequeña ciudad suiza de San Galo, donde estuvieron seis semanas ante la friolera de seis o siete personas cada noche. Su caché estaba compuesto de leche y salchichas, lo cual era ciertamente penoso, pero más para Geezer, que era vegetariano. Sin dinero y con muchas ganas de hacerse un hueco en la música, «iban hasta donde fuera y tocaban en cualquier sitio», como recuerda Jim Simpson.
No faltaron las anécdotas, como la afición de Bill por fumar piel de plátano, que era lo más exótico que podía permitirse entonces; que Ozzy salió de gira por toda Europa con tan solo una camiseta y unos vaqueros (que llevaba todo el rato puestos); o que a Tony le diera por tocar la flauta en algunos conciertos, a lo Jethro Tull, con la diferencia de que él iba tan fumado a veces que una vez estaba soplando al micro directamente pensando que era la propia flauta. Aunque la más trascendental es la que sucedió en Manchester, donde fueron contratados por error. Al parecer, el dueño de la sala quería a otra banda que se llamaba Earth y que tocaba canciones del estilo motown y pop. Tuvo que ser memorable su reacción y la del público cuando empezaron a ver a un grupo al que le gustaba subir el máximo el volumen, exprimir la distorsión de la guitarra y, en definitiva, hacer cuanto más ruido, mejor. Fue en este momento cuando Jim Simpson les dijo que tenían que cambiar de nombre, probablemente para evitar más errores como ese y líos legales, ya que los otros Earth habían publicado música e incluso estaban en las listas de ventas.
Mientras pensaban en una alternativa, ellos seguían tocando y haciéndose hueco, y llegaron a actuar en el mítico Marquee de Londres, cuna en la que dieron sus primeros pasos bandas como AC/DC, The Rolling Stones, The Who, Led Zeppelin, Yes o David Bowie, que militaba entonces en un grupo de blues llamado Manish Boys. Quizá para cerrar el círculo, justo en el Marquee fue el último concierto de Earth y el primero de Black Sabbath.
Un grupo llamado Black Sabbath
Después de unos cuantos conciertos, Tony propuso un día que deberían dejar de tocar blues y hacer canciones más oscuras y «malvadas». Lo recuerda Geezer: «Estábamos yendo a ensayar y, cruzando la carretera, había un cine en el que estaban proyectando una película de miedo. Tony dijo: "¿No os parece gracioso que la gente pague para ver una película que les asuste tanto? ¿Por qué no intentamos hacer eso con la música? Como un tipo de música malvada"».
Y así fueron aprovechando las citadas residencias, en las que muchas veces tenían que rellenar un repertorio diferente cada noche de 45 minutos. Ni la más prolífica banda novel podría contar con tantas canciones en tan poco tiempo, así que decidieron tomar esas actuaciones como «ensayos con público». Fueron surgiendo ideas de nuevas canciones cada vez más siniestras, pero seguían sin encontrar un nombre que les convenciera.
Decidieron reunirse un día para tratar este asunto. Ozzy, cumpliendo con el rol de payaso que asumió desde el principio, propuso «Jimmy Underpass And The Six Way Combo», aunque, afortunadamente, Geezer, que llegó tarde al encuentro y con cara de situación, dijo: «Lo tengo, tengo el nuevo nombre». Hizo una pausa dramática y disparó: «Black Sabbath». Se hizo el silencio y Jim Simpson, que también estaba allí, dice que los chicos tardaron dos segundos en gritar «¡sí!» a la propuesta del bajista. «El nombre sonaba misterioso, le daba a la gente algo en que pensar, y nos dio una dirección que seguir», confiesa Tony. Era como una declaración de principios. Mientras los Beatles cantaban optimistas «yeah, yeah, yeah», Ozzy gritaba «no, no, por favor, no».
Por supuesto, el contexto histórico y cultural hacía mucho. Era verano de 1969 cuando decidieron convertirse en Black Sabbath y, como ya repasamos en anteriores páginas, había un ambiente de crispación y agitación en todo el mundo, con la Guerra Fría por un lado y el movimiento hippie por otro.
Semánticamente, Black Sabbath, que se traduce en español como «Sabbat Negro», hace referencia al día sagrado de la semana para los judíos rabínicos y mesíanicos. Se celebra cada semana desde la tarde del viernes hasta la noche del sábado, y los judíos que lo practican deben seguir una serie de preceptos, como evitar cualquier tipo de trabajo. Esto va desde cocinar, lavar la ropa hasta incluso tocar un instrumento musical. Es el equivalente al domingo, el «Día del Señor» y del descanso en el cristianismo. De hecho, hasta la Revolución francesa (1789-1799), los países cristianos tenían por costumbre prohibir también el trabajo, salvo tareas urgentes, y en la actualidad suele ser considerado día no laborable en gran parte de la sociedad civil occidental.
¿Por qué usar un término religioso y ponerle el adjetivo «negro»? Aquí hay que remontarse a la inspiración que le sirvió a Geezer para proponer el nombre. El bajista cuenta que su hermano había visto a principios de los años sesenta la película de terror Black Sabbath, dirigida por Mario Bava, y que no dejaba de hablar de ella. Fue una cinta de bajo presupuesto que no funcionó demasiado bien cuando se estrenó en los cines entre 1963 y 1965, pero con los años se fue convirtiendo en una película de culto y es habitual verla en los listados de «mejores películas de terror de la historia». Sea como sea, Geezer afirma que siempre le había parecido un buen nombre para un grupo. Vale, ¿pero y lo del color negro de dónde viene? El título original de la película es I tre volti della paura, o Las tres caras del miedo en español, por lo que parece que aquí no hay ninguna referencia de la que tirar. Sin embargo, para el mercado inglés se tradujo como Black Sabbath como guiño a la película justo anterior de Bava, que se llamaba Black Sunday, y que fue su debut como director y un éxito de crítica y público. Una vez más, el título original era diferente, La maschera del demonio, La máscara del demonio en español, y aquí ya nos vamos aproximando al quid de la cuestión. Era una película gore muy explícita y fue censurada por ello durante un tiempo en Reino Unido, pero la clave está en esa mención al demonio en el título y a la brujería en su argumento, pues la protagonista es una bruja condenada a muerte que vuelve a la vida 200 años después para vengarse.
Siguiendo la pista del mismísimo Belcebú, encontramos el ritual sacrílego conocido como Misa negra, relacionado con el satanismo. Sus seguidores explican que consiste en invertir una misa católica convencional y burlarse de ella y de la crucifixión de Jesucristo, motivo por el que históricamente se han basado en ritos sexuales o de sangre, incluyendo a menudo sacrificios. Suele estar aceptado que la ceremonia concluye con la llegada del propio diablo, frecuentemente representado con forma humana y cabeza de chivo. Si seguimos buceando en el culto a Satán, nos toparemos con la Biblia Satánica de Anton LaVey, que es normal encontrarse con el apellido «negra» al final y también que sea el color de su portada. Tampoco podemos obviar la «magia negra», asociada a brujas, esoterismo y maldad. Por lo tanto, utilizar «Sabatt Negro» puede ser, como con todos los ejemplos que hemos comentado, una especie de símbolo para hacer todo lo contrario de lo que dice el Sabatt convencional. ¿No se pueden tocar instrumentos? Pues vamos a hacer un grupo de música y subir el volumen todo lo que podamos. Tiene una connotación de rebeldía, además de esoterismo y oscuridad.
Y este es el estandarte que irguieron Tony, Ozzy, Geezer y Bill a partir de entonces. Lejos de quedarse en una mera anécdota, el nombre sirvió para cimentar los pilares de toda la música de Black Sabbath.

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(1) Tony Iommi, T.J. Lammers, Iron Man: My Journey Through Heaven and Hell with Black Sabbath, Simon & Schuster Ltd, 2011
(2) Ozzy Osbourne, Chris Ayres, I Am Ozzy, Sphere, 2010
(3) https://youtu.be/AuV0GVVGlCw
(4) Hay varias versiones sobre esto: una, que el cartel lo puso antes de entrar en The Rare Breed y que fue así como conoció a Geezer; otra, la que establece que el cartel lo puso después de The Rare Breed. Opto por seguir esta última porque es la que parece tener más sentido según lo que cuentan sus protagonistas.
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