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Alejandro Pérez Matus De la mar
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Etimología
Científico Sicyases sanguineus
Sicyases proviene del griego sikya que significa “con forma de pepino”. Sanguineus se origina en el latín saque y significa “que contiene sangre”.
Común Pejesapo común
Otros nombres pejesapo
Pez marino cuya cabeza y tronco se parecen mucho a los de un sapo debido a la forma y tamaño de su boca. La cabeza es más ancha que el cuerpo y el color de su piel es muy parecido al de un sapo. No tiene escamas.
Taxonomía
Familia Gobiesocidae
Género Sicyases Müller & Troschel, 1843
Especie Sicyases sanguineus Müller & Troschel, 1843
Distribución
En Perú y, en Chile, desde Arica hasta el estrecho
de Magallanes.

Descripción
La familia Gobiesocidae se caracteriza por sus aletas pélvicas modificadas en una gran ventosa ventral. El cuerpo deprimido y una sola aleta dorsal, simple y pequeña, compuesta por radios [31]. Perfil del dorso convexo, cabeza ancha y larga (40-44% de la longitud). Labio superior ancho e inferior con varios pliegues [28]. Aleta dorsal con 7-10 radios (A). 5-7 radios en la anal y de 23-28 radios en las aletas pectorales [9]. Ventosa con campo medio casi completamente cubierto por un amplio islote único y central tapizado con placas epidérmicas (B).
Existe otra especie de pejesapo, el Gobiesox marmoratus, cuyo disco succionador presenta dos pequeños parches de papilas, uno a cada lado y separados [31].
Esta especie presenta dimorfismo sexual evidente: machos con papila urogenital larga, carnosa y aguda; en hembras es inconspicua (C) [28].
Diagrama

Historia natural
El pejesapo es un pez común que reside en la zona intermareal, un ecosistema difícil, afectado por los cambios de marea, ya que queda completamente sumergido durante la marea alta y al descubierto en las horas de marea baja. Es un lugar complejo para los peces por la fuerza del mar —la energía de las olas— y los cambios de temperatura.
En el intermareal existe una zonación bien definida, determinada por especies que no pueden moverse en su etapa adulta, a las que se les llama especies sésiles. Esta área está moldeada por variables ambientales como: la temperatura, la radiación ultravioleta (UV) y la desecación (pérdida de agua), las cuales son intensas, sobre todo, en el zona superior o en el intermareal alto [5, 32]. Al sumarle a estas condiciones físicas las múltiples interacciones biológicas que ocurren en el sistema intermareal, se obtiene un patrón establecido por bandas o cinturones de especies. El límite superior de este hábitat está dominado principalmente por picorocos (Cirripedios) y el límite inferior es fácilmente reconocible por un denso cinturón de huiro negro (Lessonia berteroana y Lessonia spicata), cochayuyo y otras especies de algas [33]. Entre los recovecos de las rocas se forman pozas al bajar la marea, que constituyen verdaderos oasis, algunas de las cuales quedan aisladas durante las mareas bajas y otras conectadas entre sí. Muchos peces escogen estas pozas para vivir, en especial, durante sus primeros días de vida, cuando dejan de ser larvas (primera etapa del desarrollo postembrionario de estos animales) [3]. Los peces, y muchas especies del mar, tienen una vida bi o tripartita; esto quiere decir que durante su existencia cambian el lugar donde habitan dos a tres veces. En alguna etapa se ubican en el fondo o son arrastrados por las corrientes o cerca de un hábitat biológico (como algas o mantos de choritos). Cuando son larvas —etapa dispersiva—, se desplazan ayudadas de las corrientes [34-36]. Luego, escogen el sitio donde pasarán toda su vida o parte de ella. El pejesapo prefiere la zona intermareal y no se aleja de allí [37].
Existen peces que permanecen para siempre en las pozas intermareales, mientras que otros solo se quedan ahí por un tiempo, es decir, son transitorios [5]. El pejesapo es el único pez que permanece tanto tiempo dentro de las pozas del intermareal como lejos de estas, dado que puede estar fuera del agua durante horas, resistiendo la desecación y los embates de las olas [38, 39]. Es experto en capear olas de más de dos metros, como las que a veces azotan las rocas en este ambiente. A medida que crece, abandona este hábitat para establecerse en los primeros metros de profundidad.
De adulto permite que uno se acerque bastante y, como está fijo en las rocas, incluso es posible tocarlo. Gracias a esta cercanía podemos observar que el pejesapo es diferente al resto de los peces, dado que se adhiere con una fuerza tremenda a las rocas, pero al sentirse amenazado se libera rápidamente y nada lejos en busca de algún refugio.
Durante más de 400 millones de años los peces han habitado sobre los arrecifes y estos vertebrados marinos han convergido en una forma general de cuerpo, con la distribución de sus aletas pares, para vivir cerca de la costa como, por ejemplo, en el ambiente intermareal [23, 40]. Dado que en esta zona el barrido de las olas es común, los peces se han adaptado a vivir en él, como es el caso del pejesapo. De ahí que algunos de sus rasgos anatómicos sean tener un cuerpo deprimido dorsoventralmente (aplastado en el plano frontal); poseer aletas pectorales grandes, orientadas horizontalmente bajo el cuerpo y aletas pélvicas firmes para sujetarse en las rocas. El pejesapo es único, ya que estas aletas están modificadas con forma de ventosa para sujetarse o adherirse fuertemente a los objetos creando un vacío. Gracias a este dispositivo de succión (como un chupete o sopapo) formado por las aletas en una misma posición y emparejadas de manera simétrica, el pejesapo puede permanecer colgado de las rocas en el intermareal bajo —donde la rompiente es fuerte—, por más de un día o hasta que las mareas cambien su ciclo.
Como la mayoría de los peces en este ambiente, el pejesapo está desprovisto de vejiga natatoria. Esta es un saco membranoso lleno de gas, ubicado entre el tracto alimentario y los riñones, que tienen algunos peces debajo de la columna vertebral. Esta vejiga juega un rol en la respiración y en la producción y recepción de sonido en algunos peces (ver capítulo del bagre). Los peces que no cuentan con este órgano no poseen un volumen de aire dentro de su cavidad corporal, por lo que flotan menos y pueden tener una boyante negativa, quedando literalmente pegados al fondo [3].
Otra particularidad del pejesapo es que puede respirar fuera del mar, consumiendo oxígeno para mantenerse vivo y evitar la desecación si está a la sombra o bajo las rocas, cuando la marea es baja. Es decir, es un pez anfibio, de transición de ambientes marinos y terrestres. Los individuos de tamaño pequeño (de menos de 15 cm LT) se encuentran con frecuencia en los puntos más altos de la zona intermareal, adheridos a rocas verticales expuestas al oleaje. Sus características de anfibiosis les permiten sobrevivir por más de un día y medio fuera del agua, dadas las particularidades de su complejo metabolismo respiratorio [39, 41]. Los de mayor tamaño, en cambio, no se suelen observar fuera del agua ya que son más abundantes en el ambiente submareal.
El pejesapo es una especie única, adaptada a consumir y forrajear (conducta asociada a la búsqueda de alimento) sobre un gran número de presas. En el intermareal rocoso de Chile central hay alrededor de 108 especies diferentes de organismos, de los cuales el pejesapo consume la mitad, siendo un depredador importante. Se alimenta de algas de todo tipo: verdes (como la lechuga de mar, Ulva spp), rojas (como el pelillo, Gracilaria chilensis y la Mazzaella laminarioides) y café (como la Lessonia spicata), dejando sus marcas como abanico sobre ellas [9, 41]. Sus dientes tienen la apariencia típica del diente de gallo, con una serie de cuatro dientes largos con forma de incisivos, que sobresalen más allá de los labios de la mandíbula superior, complementados por cuatro dientes más cortos, con forma de cincel en la mandíbula inferior [42]. Cuando está fuera del agua, en rocas, el pejesapo se ancla fijo con su ventosa, a pesar de las olas, y se puede ver su cola que baila con el movimiento del agua. Luego, gira su cabeza en un pequeño arco, rastrillando las diminutas algas de forma reiterativa con sus dientes hacia abajo [37, 43]. Consume también choritos, locos, lapas y erizos que encuentra en su camino. El pejesapo, por su parte, es presa del chungungo y de peces como el sargo, la cabrilla y el congrio [25, 44].
Se caracteriza por su dimorfismo sexual, es decir, que los machos fecundan a la hembra mediante una papila genital. Tienen fecundación interna, algo muy extraño en los peces oseos, y la hembra deposita los huevos fecundados en las rocas. Fabrican una especie de nido y, en una postura, los pejesapos hembras pueden depositar más de 25 mil huevos de una vez. Son astutos, ya que los colocan en grietas donde es muy difícil que algún depredador alcance a llegar para alimentarse [9, 42]. El macho se mantiene cerca de los huevos fecundados y luego de unas tres semanas aparecen las larvas, eclosionan y nadan a favor de las corrientes marinas. En esta etapa las larvas de pejesapo viven en el plancton, el conjunto de organismos pelágicos que se encuentra en suspensión en el agua del mar. Allí, arrastrados por las corrientes, pueden permanecer en promedio unos 76 días (dos meses y medio). Las larvas de pejesapo abundan durante los meses de invierno y primavera, lo que sugiere que hay dos periodos reproductivos altos en el año. Permanecer por bastantes días (más de dos meses, en el caso del pejesapo) sobre las corrientes de aguas marinas trae consigo consecuencias importantes para su población y la de muchos otros peces costeros que tienen una fase larval en el plancton [45-47]. Las larvas pueden conectar con las poblaciones —número de individuos de una misma especie que habita en un lugar determinado— de adultos y juveniles mediante el asentamiento, es decir la llegada desde el plancton a la costa.
Debido a su pequeño tamaño, las larvas son arrastradas por las corrientes y desplazadas lejos de sus padres. Pasados dos meses en la columna de agua, las larvas pueden colonizar un área del ecosistema intermareal y reclutar, es decir, integrarse a una población local. Entonces, mediante la dispersión de las larvas, las poblaciones de peces se pueden mantener en el tiempo, siempre y cuando estas puedan crecer y reproducirse ahí [47, 48]. Este proceso es muy importante ya que integra mecanismos que son ecológicos, como la calidad del hábitat (contar con suficiente alimento o que exista una desproporción en la cantidad de depredadores) donde llegan los recién asentados y, por otro lado, oceanográficos, como la conducta del agua, los vientos, la temperatura del mar y el oleaje con relación al fondo marino. Estos componentes son clave para el diseño de reservas marinas en el mundo, puesto que lo que sucede en un lugar puede repercutir en otro, aunque estén separados por kilómetros [34, 49]. Debido a la poca movilidad que tienen los adultos en el agua, por ser un medio denso, la dispersión larval juega un rol clave en la mantención de las poblaciones [36].
El pejesapo es un pez de valor comercial. Si bien no formaba parte de las capturas de cazadores recolectores de hace más de mil años [19], hasta el 2000 se han registrados capturas en Chile de hasta 22 toneladas, pero en la actualidad no hay registros de desembarques, lo que hace presumir que sus poblaciones están en deterioro [50]. Al habitar en el ambiente intermareal, el hombre tiene fácil acceso a capturarlo. No se necesita de un equipo sofisticado para atraparlo, los pescadores artesanales lo hacen a resuello (o en apnea) usando su arpón de mano o una “chope”[51] (herramienta de hierro, doblada en una punta, que sirve también para extraer otras especies que se adhieren a las rocas como las lapas o los locos).

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Los pejesapos viven en las rocas de las cuales se sujetan con una ventosa. Se mueven despacio y, si uno se acerca ellos, se fijan en la roca. Habitan junto a otras especies como caracoles herbívoros (Tegula spp). El pejesapo consume algas e invertebrados.
Registro en el submareal de Las Cruces, 2015.

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En reservas marinas como esta, los pejesapos encuentran bastantes algas para alimentarse y refugiarse. Debido a que allí la pesca está restringida, las especies pueden alcanzar tamaños grandes. Es posible acercarse y verlos fijos en las rocas. Reserva Marina de la Estación Costera de Investigaciones Marinas (ecim-uc), Las Cruces, 2016.
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El pejesapo moteado (Gobiesox marmoratus) es muy similar al pejesapo común. Es más pequeño y colorido, y siempre se esconde bajo las rocas, en los discos de fijación de las algas pardas. Área Marina Costera Protegida de Múltiples Usos, Isla Grande de Atacama, 2019.

Etimología
Científico Helcogrammoides chilensis
El término helcogrammoides proviene del griego y se compone de tres partes: el prefijo helkos (-eos, -ous) que significa “ulceración”, el prefijo -gramma que da cuenta de una “marca” y el sufijo -oides que significa “similar a”. Es decir, se trata de un pez similar a una marca o mancha de papel por su tamaño. El nombre de la especie chilensis viene del latín, en referencia al país donde habita, Chile.
Común Trombollito de tres aletas
El nombre común de estos peces puede venir de “trambollos” (Labrisomidae), de origen griego, que significa “organismos de cabeza y cuerpo alargado” y el diminutivo por su reducido tamaño. Y tres aletas por las tres dorsales características de estas especies (ver capítulo de H. cunninghami).
Taxonomía
Familia Tripterygiidae
Género Helcogrammoides Rosenblatt, 1990
Especie Helcogrammoides chilensis (Cancino, 1960)
Distribución
En Chile, desde Iquique hasta Cobquecura.

Descripción
Aleta dorsal tripartita, primeros dos segmentos con espinas, el tercero con radios [4].
Espinas en la aleta anal. Línea lateral completa, cirros orbitales multífidos (con forma de ramas, ramificaciones) y uno o más cirros en el borde anterior y posterior de las fosas nasales [54]. Segunda espina de la primera aleta dorsal alargada como filamento (especialmente en machos) (A); 8-10 escamas entre la base de la primera espina de la segunda aleta dorsal y la línea lateral; 5-6 cirros sobre cada ojo; cirro nasal anterior simple o bífido (raramente ausente), posterior multífido. Pedúnculo caudal con una barra negra triangular (más gruesa en el borde dorsal que en el ventral) entre barras más claras y estrechas (B).
Aleta dorsal con III y XV espinas en la primera y segunda porción; 10-11 radios en la aleta dorsal posterior, último dividido en dos en la base; aleta anal 21 radios, último dividido en dos en la base; aleta pectoral con 15-16 radios; 38-43 escamas en la línea lateral [54].
Diagrama

Historia natural
El trombollito de tres aletas es una especie endémica de Chile, que se caracteriza por ser pequeño, carnívoro y vivir en el fondo marino o bentos. Se trata de una especie de vital importancia en los arrecifes, ya que puede constituir casi el 40% de la biodiversidad de peces que lo habitan, principalmente en los arrecifes de coral. Además, su alta densidad anual de larvas, las cuales se asientan en su mayoría localmente, es parte fundamental del plancton, al que le proporcionan la base de la biomasa para peces de arrecifes más grandes [55].
Como mencionamos en su descripción, posee tres aletas dorsales fáciles de distinguir y se diferencia de los peces H. cunninghami por sus características óseas y ecológicas. Este tipo de pez habita desde la zona intermareal (expuesta al oleaje) hasta la submareal (bajo el nivel del mar) alcanzando los 15 m (según observaciones personales). A diferencia de sus congéneres, puede pasar toda su vida en pozas intermareales [56].
Para su reproducción depositan sus huevos en forma de terrones, los que se desarrollan adheridos al fondo marino. Los machos protegen los huevos para evitar su depredación, pero no se ha confirmado aún si esta especie tiene cuidado parental (ver capítulo castañeta). Luego de eclosionar, comienza la primera etapa planctónica hasta que sobrepasan los 1,5 a 2 cm de longitud, momento en que regresan al sustrato bentónico. La mayoría de los trombollitos tres aletas alcanzan una edad máxima de tres años [56, 57]. Se caracterizan por defender su territorio, principalmente en épocas de apareamiento.
Son principalmente microcarnívoros. Se alimentan de crustáceos diminutos que viven en las algas bentónicas, como los anfípodos y copépodos, y de pequeños moluscos. A los trombollitos se les ve siempre quietos en el fondo. Atrapan sus presas desplegando un comportamiento llamado “siéntate y espera”: apenas pasa una presa cerca, nadan y la consumen rápidamente. Su dieta varía según su desarrollo y edad. A su vez son presa, en especial, de peces como las cabrillas y los apañados (ver capítulos correspondientes) [43, 58].
El trombollito tres aletas chileno no es una especie de importancia económica en la actualidad, solo lo extraen buzos en campeonatos de caza submarina en la modalidad de recolección. Sin embargo, por su forma, comportamiento y llamativo colorido podría ser de interés ornamental para acuarios marinos.

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Los trombollitos tres aletas son llamativos por su coloración. Abundan en la zona intermareal y siempre andan en grupo. Reserva Marina de la Estación Costera de Investigaciones Marinas (ecim), Las Cruces, 2014.

Etimología
Científico Scartichthys viridis
Scartichthys proviene del griego Skaritis (-idos) y significa “piedra de color preciosa” y el sufijo -ichthys “de un pez”. El nombre científico viridis se origina en el latín y significa “verde”, por el color verdoso que posee parte de su cuerpo.
Común Borrachilla verde
Otros nombres Borracho, borrachilla, torito
Proviene de la creencia popular de que al consumir el caldo de este pez te invade una sensación de embriaguez y somnolencia.
Taxonomía
Familia Blenniidae
Género Scartichthys Jordan & Evermann, 1898
Especie Scartichthys viridis (Valenciennes, 1836)
Distribución
En Perú y en Chile, desde Arica hasta bahía
de San Pedro, región de Los Lagos.

Descripción
El género Scartichthys se caracteriza por presentar 18-21 tubos cortos en la porción posterior de la línea lateral, con un poro en cada extremo (dos por tubo). El poro urogenital en los machos tiene dos protuberancias, una a cada lado [59].
El S. viridis posee XII espinas en la aleta dorsal de 17-19 radios [59]; el límite entre estas dos secciones está profundamente muesqueado (A). La aleta anal tiene II espinas, que pueden estar ausentes y 18-20 radios [59]. Las aletas pectorales tienen 14 radios mientras que las aletas pélvicas poseen una I espina, que puede estar ausente, y 4 radios [59]. La aleta caudal es redondeada (B). Mandíbula con dientes cohesionados y móviles como conjunto, en la mandíbula superior tienen 58-130 dientes [9]. Poseen de 6-60 cirros nucales, 20-51 cirros supraorbitales y 6-15 cirros nasales (C).
Es posible diferenciar las especies Scartichthys por su coloración, S. viridis puede tener tres tipos diferentes de coloración. La S. gigas también presenta dos patrones de coloración [60, 61].
Diagrama

Historia natural
La borrachilla verde es un pez común, que abunda en el ambiente intermareal y submareal hasta los 10 m de profundidad. Vive en pozas y se le puede ver allí hasta que alcanza unos 20 cm LT; luego coloniza el submareal hasta los 20 m de profundidad donde logra su longitud mayor. Es muy territorial, sobre todo de adulto, persiguiendo agresivamente a quienes entren en sus territorios. Vive en general sobre las rocas donde abundan las algas verdes (Ulva spp, Enteromorpha sp.), café (Dictyota kunthii), rojas coralinas (Corallina spp) y calcáreas rojas [62, 63].
De jóvenes muchas borrachillas viven en el intermareal. Esto puede ser muy riesgoso para las especies que viven en esta zona, ya que deben tolerar cambios bruscos de temperatura, considerando que las mareas en la costa chilena son, en general, semidiurnas, varían cada seis horas entre baja y pleamar, y que la temperatura en las pozas del intermareal incrementa considerablemente durante las mareas bajas [5, 32]. Esto es relevante dado que las temperaturas extremas son peligrosas para muchos peces, pues las proteínas y enzimas, que catalizan las reacciones bioquímicas críticas para la vida, son sensibles a la temperatura. El impacto de la temperatura sobre los procesos bioquímicos y fisiológicos lleva a los peces a seleccionar temperaturas ambientales en las que pueden vivir de manera eficiente. Las altas temperaturas pueden causar la desnaturalización de las estructuras moleculares, lo que resulta en una pérdida parcial o completa de la función de los órganos, y llegar a causarles la muerte. Por otro lado, las temperaturas frías pueden retardar las reacciones bioquímicas críticas al reducir el movimiento molecular y su interacción [64]. En consecuencia, las especies deben adaptarse a estos cambios de temperatura y la selección de hábitat depende de la temperatura circundante.
A pesar de habitar en ambientes donde la temperatura cambia bruscamente, las borrachillas (y otros peces como los baúncos y las viejas juveniles) pueden cambiar sus preferencias de temperatura a medida que crecen, lo que las lleva en diferentes etapas a utilizar diversos nichos térmicos. El nicho es un concepto abstracto pero central en ecología. Se puede definir como un hipervolumen multidimensional que incluye todos los factores bióticos y abióticos con los que el organismo se relaciona [65-67]. Por ejemplo, en las grietas y debajo de las algas, la sombra reduce la temperatura considerablemente dentro de una poza y la actividad de las borrachillas disminuye durante la marea baja. Las borrachillas se adaptan a vivir en estos ambientes posicionándose sobre o bajo las rocas.
Los peces de la familia Blenniidae (como la borrachilla) son muy diversos, alcanzando las 360 especies de peces bentónicos (fondo marino), en su mayoría de pequeño tamaño, y cripto bentónicos (es decir, que se camufla en su entorno mediante su color o aspecto) [68]. Los dientes en fila de estos peces son una de las adaptaciones para alimentarse que sorprende [69, 70]. También el que puedan cultivar algas dentro de su territorio y hacer jardines. Esto lo hacen removiendo las especies que compiten con las algas, como esponjas, picorocos y choritos, para que proliferen las algas seleccionadas. Las borrachillas son muy hogareñas, guardan y cuidan su hábitat y, si son desplazadas (hasta 1 km de distancia), tienen la conducta de volver a la poza donde se les capturó. Consumen una gran variedad de algas, principalmente verdes (Ulva spp, Cladophora spp, Chaetomorpha spp) que son de fácil digestión y abundan en las zonas someras (a baja profundidad). Son especies crepusculares, se alimentan muy temprano o en el ocaso, porque las algas (como organismos autótrofos) almacenan mayor cantidad de energía durante la respiración. En consecuencia, las borrachillas obtienen mayores calorías al consumirlas durante el ocaso o las primeras horas del día. En muchas ocasiones pueden controlar la distribución y abundancia de las algas, no obstante, al ser uno de los pocos herbívoros que hay en ambientes fríos como la costa de Chile, la borrachilla puede consumir otros organismos de origen animal como poliquetos, choritos y moluscos gasterópodos [60, 62, 71]. Si un buzo rompe un erizo por casualidad ellas lo consumen vertiginosamente.