Книга Raros читать онлайн бесплатно, автор Francisco Rodríguez Criado – Fictionbook, cтраница 3
Francisco Rodríguez Criado Raros
Raros
Raros

3

  • 0
Поделиться

Полная версия:

Francisco Rodríguez Criado Raros

  • + Увеличить шрифт
  • - Уменьшить шрифт

Rose Valland era una solitaria. Vivía sola y con austeridad en un pequeño piso sin apenas muebles. No era proclive a estrechar lazos de amistad profundos con nadie. Se había entregado al arte en cuerpo y alma, y de manera voluntaria, es decir: sin salario. Nunca desfallecía.

Si algo se le daba bien era hacerse invisible. Los nazis compartían información entre ellos, ignorantes de que Rose sabía alemán. Ella memorizaba sus conversaciones y por la noche buscaba los negativos de las fotografías que hacían. Sacaba copias de esos negativos y tomaba nota de los escritos importantes. Se pasó cuatro años en vela, trabajando a la sombra, al filo de la sospecha.

Era tanto lo que tenía que contarle a Rorimer... Y sin embargo… siempre se echaba atrás en el último minuto: “Lo siento, no puedo”.

Pero tampoco era cuestión de dejar a aquel hombre completamente a oscuras. Como si de una gran novelista se tratara, Rose iba dosificando la información, alimentando el suspense con pequeñas e interesantes –aunque a la larga insuficientes– dosis informativas que enervaban y entusiasmaban a Rorimer. Finalmente, Rose lo invitó un día a su apartamento. Para Rorimer no iba a ser un día, iba a ser el día. Le enseñó fotografías. De Göring, de Wlater Andreas Hoffe, de Bruno Lohse. Y luego le enseñó al asombrado Rorimer recibos, copias de documentos ferroviarios, más fotografías… Le indicó incluso dónde estaba escondido El astrónomo de Vermeer: en la colección privada de Hitler; no en vano, era uno de sus cuadros preferidos. Le contó que fueron quemadas obras de Klee, Miró, Max Ernst, Picasso… Y algo de vital importancia: señaló dónde estaban los depósitos de arte que los nazis tenían en Heilbronn, Buxheim y Hohenschwangau.

–Los nazis tienen miles de obras robadas en el castillo de Neuschwanstein –añadió Rose.

¡El emblemático castillo de Neuschwanstein, que había sido construido en el siglo XIX por Luis de Baviera, el rey loco –hoy fácilmente reconocible por la famosa réplica de Walt Disney–, se había convertido en la caverna de Alí Babá y los cuarenta ladrones!

Recuperar las obras escondidas en aquel tenebroso castillo de hadas se convirtió en la obsesión de Rorimer. Un sueño que se hizo realidad a principios de mayo de 1945, coincidiendo con el final de la guerra. Le acompañaba una unidad estadounidense, en la que destacaba su nuevo ayudante, un joven llamado John Skilton, oficial que Asuntos Civiles. El interior del castillo estaba distribuido de manera laberíntica y contaba con 360 habitaciones. Poco a poco estos hombres fueron encontrando tapices, colecciones de joyas, objetos de plata. Rose Valland había sido clave, una vez más, a la hora de recuperar valiosas obras de arte.

Bruno Loshe fue detenido el 4 de mayo por James Rorimer. Pero, gracias a que testificaría en contra de sus compañeros nazis, su pena sería reducida notablemente. Abandonó la prisión en 1950. Una vez libre, se instaló como merchante de arte (legal), y en sus ratos libres acosaba a Rose Valland, que se quejó de ello a sus compañeros de la sección Monumentos.

Rorimer dejó París, pero Rose Valland prosiguió con su defensa del patrimonio cultural francés. Entre el 14 y el 16 de mayo de 1945 se personó en el castillo de Neuschwanstein. Se había jugado la vida para que las obras escondidas en este falso castillo de hadas fueran recuperadas. Sin embargo, Rose no nació para el estrellato ni para los oropeles, y tampoco para los castillos de hadas. Una vez llegó a la puerta, un centinela estadounidense –que nada sabía de ella– le prohibió la entrada. La suerte no estaba de su parte: Rorimer, que le hubiera hecho todos los honores y facilitado el ingreso con mucho gusto, se encontraba ausente ese día. Rose prefirió no intentar ganarse al centinela. Se dio media vuelta y se marchó tal como había vivido toda su vida: con discreción.

Aunque desconocida para la inmensa mayoría, sus logros no pasaron desapercibidos para determinados sectores. Le concedieron la Legión de Honor y la Medalla de la Resistencia y fue nombrada comandante de la Orden de las Artes y las Letras. Recibió la Medalla de la Libertad de Estados Unidos en 1948 y la Cruz Oficial de la Orden del Mérito de la República Federal de Alemania. Y en 1953 fue ascendida al cargo de conservadora.

Se han recuperado algunas fotografías suyas, donde se la ve rodeada de oficiales, vestida de capitana, sonriente –sí, Rose Valland sabía sonreír– y con un cigarrillo en la mano.

En 1961 publicó un libro, Le front d l´art, que fue llevado al cine en 1964 con el título El tren, con Burt Lancaster como protagonista estelar. En la película se narra el famoso rescate del tren del arte. Pero el Museo Jeu de Paume, donde pasó los mejores años de su vida, apenas sale en la película. Y ella, nuestra querida Rose, aparece también muy poco.

Murió el 18 de septiembre de 1980. Fue enterrada en una modesta tumba de su población natal, Saint-Étienne-de-Saint-Geoirs.

Una amiga suya, Magdeleine Hours, compañera del Louvre, se quejó tras la muerte de Rose de que, pese a que esta había puesto en riesgo su vida en tantas ocasiones y había salvado las obras de arte de muchos coleccionistas, “recibió un trato indiferente, cuando no hostil”.

Quiero pensar que la Historia, que a veces se permite el lujo de aparcar su indiferencia y su hostilidad, hoy le rinde un sentido y humilde homenaje a Rose Valland desde estas páginas, donde se ha ganado a pulso un hueco como rara de honor.

Nombre: Rose Valland (1898-1980)

Nacionalidad: Francesa

Categoría: Rara por doble vida

Palabras clave: The Monuments Men, obras de arte, nazis, expolio, Jacques Jaujard, James Rorimer, Bruno Lohse, Museo del Jeu de Paume, Hermann Wilhelm Göring, Adolf Hitler

Referencias de interés:

Robert M. Edsel (con Bret Witter), The Monuments Men, Destino, 2012. Traducción de David Paradela López

Monuments Men: www.monumentsmen.com Programa Educativo Mayor Robo de la Historia: www.greatesttheft.com Francisco Rodríguez Criado, The Monuments Men contra el expolio nazi, Anatomía de la Historia L’Association “La Mémoire de Rose Valland”. http://www.rosevalland.com/ El tren (John Frankenheimer, 1964). Guión: Franklin Coen y Frank Davis. Productora: Coprod. USA/Francia /Italia; United Artists. Reparto: Burt Lancaster, Paul Socofield, Jeanne Moreau, Michel Simon, Howard Vemon, Suzanne Flon, Charles Millot, Wolfgang Preiss, Albert Rémy

6 de junio, miércoles

Pastora ha dormido esta noche en casa. Sus visitas se van haciendo cada vez más habituales. Me sorprende caer en la cuenta de que poco a poco va ocupando un hueco en mi vida, y me sorprende aún más que esa circunstancia no me moleste. ¿He dicho “va ocupando”? ¿Acaso es una intrusa?, ¿acaso no soy yo quien le está haciendo ese hueco?, ¿no estoy encantado de que ella haya decidido poner un poco de orden en mi caótica existencia?

A primera hora de la mañana se viste mientras yo observo el contraluz de su estilizada silueta desde la cama. Tiene diez años menos que yo y tiene un trabajo, tiene un objetivo en la vida, y tal vez incluso quiera tenerme también a mí. Pastora está en el mundo, forma parte de la batalla, sabe lo que es un despertador y una hipoteca. Sabe lo que son las garras de la vida tratando de sacarte las entrañas. Y pese a todo sonríe.

–¿Qué miras? –pregunta divertida mientras se abrocha el sostén con gran habilidad.

–A ti.

–Eres un pervertido.

–No te quepa duda –confirmo.

Quizá por asociación de ideas, Pastora me cuenta –ya desde el baño– que ya han detenido al actor porno.

–¿Qué actor porno? –pregunto.

Pastora sale del baño, algo perpleja, cepillándose su larga y morena cabellera. La estampa merecería un retrato o un poema si yo fuera capaz de pintar o de escribir poemas.

–No irás a decirme que no te has enterado… ¿Es que no lees la prensa ni escuchas la radio?

–Me he tomado unos días de descanso. Últimamente solo escucho programas deportivos.

–Hay vida más allá de la Eurocopa. Me marcho. No quiero llegar tarde.

–¡Pero antes dime qué ha pasado!

–Busca en Internet. Te advierto de que la noticia no es nada agradable. Adiós.

Después de un frugal desayuno –un café solo y un zumo de naranja natural–, enciendo el ordenador y me conecto a Internet. No es nada difícil encontrar la noticia, que se ha expandido estos días por la Red como si de una bomba de racimo se tratase. Seguramente soy una de las pocas personas del planeta que no se ha enterado de que un desalmado, un actor porno canadiense, descuartizó a su novio días atrás y envió algunas partes del cuerpo mutilado a varios políticos.

La primera imagen que veo del asesino (un joven de ojos azules de perturbador atractivo físico, los labios pintados de rojo, la mirada arrogante) me altera el ánimo. Pocas veces una imagen –masculina y femenina a la vez– ha logrado transmitirme con tanta fidelidad el grado de descomposición moral de la persona retratada. Aunque quizá todo se deba a mi predisposición: sé de antemano que se trata de un asesino y descuartizador de cadáveres.

Dedico al menos un par de horas a ponerme al tanto del suceso, y cuanto más leo más espeluznante me resulta todo.

Como llego con cierto retraso a la noticia, dispongo ya de bastantes datos facilitados por los medios de comunicación. Esto es lo que sé hasta el momento: este raro sin escrúpulos se llama Eric Clinton Newman, aunque en 2006 adoptó el nombre de Luka Rocco Magnotta. Canadiense, actor porno, asesino: ya lo he dicho. Por motivos que no han sido desvelados –¿acaso puede haber un móvil para semejante acción?–, este individuo asesinó a su novio, un estudiante chino, y desmembró su cuerpo con un picador de hielo. Luego envió algunas partes de su cadáver a la sede de varios partidos políticos de su país.

Magnotta grabó en un vídeo el momento en el que descuartizaba a su novio –en un diario acabo de leer, al contrario de lo que se dice en otros, que la víctima no era su pareja– y luego lo publicó en Internet. Las autoridades, alertadas de estos incidentes, no tardaron en dictar una orden de caza y captura y prohibir la divulgación del vídeo, pero algunos amantes de lo morboso y de lo macabro insistieron en su divulgación.

La acción de Magnotta podrá resultar insólita pero no inédita. Ya había enviado avisos. Avisos preocupantes. La Interpol, sin ir más lejos, andaba tras su pista por descuartizar a unos pobres gatos en 2011. De personalidad egocéntrica y exhibicionista, lejos de esconder sus crímenes, publicaba macabros vídeos en Internet donde daba cuenta de ellos.

Su familia, horas después de que se conociera el suceso, explicó a algunos medios de comunicación que nada sabía de él, pues se había portado muy mal con ellos y desde hacía bastantes años no mantenían el menor contacto.

¿A qué asidero ético se aferraba este joven? Al parecer, a ninguno. El historial es elocuente: sexo, películas porno, sadomasoquismo, exhibicionismo en Internet, asesinato y mutilaciones de gatos y ahora de personas, afán de notoriedad, percepción macabra de la realidad…

Magnotta, un ser a todas luces atípico, había sido detenido días atrás en un cibercafé de Berlín, donde se encontraba rastreando en la Red las noticias publicadas sobre su persona. (Todo parece indicar que lo hizo más por egocentrismo que por el instinto de supervivencia propio de un fugitivo.) Lo imagino en un habitáculo del ciber-café, feliz, satisfecho de sus desmanes, mientras el mundo trataba de explicarse por qué suceden este tipo de cosas.

Fue precisamente el encargado del cibercafé quien llamó a la Policía, que se personó en el local a los pocos minutos. Magnotta no pudo ofrecer resistencia. Al principio dio un nombre falso, creyendo ingenuamente que así despistaría a sus captores. No coló. “Me habéis pillado”, terminó por decir. Pese a que había emprendido la huida (desde Canadá a Berlín pasando por París), podría pensarse que en el fondo estaba deseando que lo detuvieran y frenaran de una vez por todas a esa mala bestia que llevaba dentro.

Nombre: Eric Clinton Newman. Nombre de adopción: Luka Rocco Magnotta (nacido en 1982)

Nacionalidad: Canadiense

Categoría: Raro autodestructivo

Palabras clave: Actor porno, pornografía, sadomasoquismo, canibalismo, exhibicionismo, asesinato, descuartizamiento, policía, redes sociales.

Referencias de interés:

Hechos de Hoy, Actor porno, sospechoso de descuartizar un cuerpo y enviar trozos por correo, 30-5-2012 Eva Sáiz, La policía identifica a la víctima del descuartizador de Montreal, El País Internacional (Washington), 2-6-2012 M. A., Rocco Magnotta, de actor porno a macabro y escurridizo asesino, ABC, 2-6-2012

Конец ознакомительного фрагмента.

Текст предоставлен ООО «ЛитРес».

Прочитайте эту книгу целиком, купив полную легальную версию на ЛитРес.

Безопасно оплатить книгу можно банковской картой Visa, MasterCard, Maestro, со счета мобильного телефона, с платежного терминала, в салоне МТС или Связной, через PayPal, WebMoney, Яндекс.Деньги, QIWI Кошелек, бонусными картами или другим удобным Вам способом.

Купить и скачать всю книгу
ВходРегистрация
Забыли пароль