El inmigrante piamontés I Elizabeth Vilma Rodríguez Monticone El inmigrante piamontés I está centrado en la vida de Giuseppe Monticone, un niño de 11 años que llegó a Argentina en 1890 y atrajo a su familia de origen a reencontrarse 9 años más tarde para vivir en este país hasta el fin de sus días, formando una gran familia dispersa en la inmensa geografía de esta nación que recibió a los inmigrantes extranjeros para cultivar la tierra y dar prosperidad a los pueblos. La obra intenta reconstruir la historia familiar desde antes y después de Giuseppe. Abordando la compleja trama histórica-política-social y económica que rodeo a la inmigración italiana en Argentina como así también las motivaciones más fuertes que la produjeron. La autora, bisnieta de Giuseppe , realiza un recorrido personal por los lugares donde vivió el protagonista intentando reconstruir su derrotero dentro del país, visitando a familiares y lugares donde hay registros de su paso. En la investigación se trabajó con todo tipo de fuentes que justifican las afirmaciones del relato, recibiendo una gran ayuda de las TIC en la era de la globalización, que permitieron acortar distancias, ahorrar tiempos ,esfuerzos y confrontar los testimonios compartidos . Rodriguez Monticone, Elizabeth Vilma El inmigrante piamontés I / Elizabeth Vilma Rodriguez Monticone. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Autores de Argentina, 2020. Libro digital, EPUB Archivo Digital: online ISBN 978-987-87-0509-5 1. Ensayo Histórico. I. Título. CDD A863 Editorial Autores de Argentina www.autoresdeargentina.com Mail: info@autoresdeargentina.com Queda hecho el depósito que establece la LEY 11.723 Impreso en Argentina – Printed in Argentina A mis nietos: Julieta, Candela Agostina y Santiago. El Inmigrante piamontés... Nonno Lito –Tío Pinin Foto 1. Giuseppe (h.) Monticone:30–5–1962 Foto 2. La Sociedad Italiana de Ceres. “El ser humano no muere al dejar físicamente el suelo donde ha transcurrido su existencia... Tampoco queda atrapado en la tierra, ni entre muros o lápidas donde se deja descansar el cuerpo... Pues el alma, liberada y taciturna, emprende su vuelo a la eternidad dejándonos los gratos recuerdos”... Imagen 1. Elizabeth Vilma Rodríguez Monticone... elizabethvilma@gmail.com... Primera parte A la memoria de mis tatarabuelos maternos: : Giuseppe Monticone (p)–Rosa Roagna; José Borgnino–Genoveva Ré; Miguel Mottura– Isabel Ambroggio–Giacinto Marchetti–Catterina Ghiularducci. Bisabuelos maternos: Giuseppe Monticone(h.)–María Borgnino y Santiago Mottura–Elisa María Catalina Marchetti. Abuelos maternos: Pedro Monticone–Catalina María Mottura. A mi padre: Mario Héctor Rodríguez, apasionado por la genealogía familiar. Agradecimientos * Archivio Diocesano Alba archivio@alba.chiesacattolica.it (mailto:archivio@alba.chiesacattolica.it) * COMUNE DI CANALE.UFFICIO STATO CIVILE.NOVO Bruna ufficioelettorale@comune.canale.cn.it (mailto:ufficioelettorale@comune.canale.cn.it) * Archivio Militar Di Torino.Progetto Allaricercadeigaribaldinis comparsi. * Archivio Di Stato Di Genova. * CISEI. Centro Internazionale Studi Emigrazione Genova. * COMUNE DI CANALE D´ALBA.´ * Municipalidad de Morteros. Dirección de Registro Civil. Pcia. de Córdoba. * Srta. Ana Fossano. Directora del Registro Civil de Municipalidad de Morteros. * ONG. Family Search. * CEMLA. Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos. * Familiares: Monticone–Borgnino–Mottura. * Sr. Marcelo Costamagna. Fuentes consultadas 1. Ufficio Elettorale Comune di Canale. ufficioelettorale@comune.canale.cn.it (mailto:ufficioelettorale@comune.canale.cn.it) COMUNE DI CANALE UFFICIO STATO CIVILE NOVO Bruna 2. Archivio Diocesano Albaarchivio@alba.chiesacattolica.it (mailto:archivio@alba.chiesacattolica.it) Chiara Cavallero Archivio Storico Diocesano di Alba p.zza Mons. Grassi 9 I–12050 ALBA (CN) ITALIA 3. Website CEMLA 4. http://www.ciseionline.it/portomondo/tabelle.asp titulados Scheda dell’emigrante 5. CEMLA Fuente Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos – Buenos Aires (Argentina) CEMLA – CISEI 6. Observatorio de áreas pobladas del Indec 7. www.family search.org. 8. Registros parroquiales digitalizados por Family Search, “Matrimonios 1899–1904”. 9. Adriana Imoff en su obra: San Guillermo, un pueblo que crece bajo el signo del progreso (Pág. 158,1990) 10. http://historiacriticammt.blogspot.com.ar/2011/10/origenes–del–asociacionismo–italiano–en.html (http://historiacriticammt.blogspot.com.ar/2011/10/origenes-del-asociacionismo-italiano-en.html) 11. https://www.facebook.com/Sociedad–Italiana–de–Socorros–Mutuos–A%C3%B1atuya–551507684880997/?ref=un_c (https://www.facebook.com/Sociedad-Italiana-de-Socorros-Mutuos-A%C3%B1atuya-551507684880997/?ref=un_c) 12. Museo de la Inmigración Av. Antártida Argentina 1355, CABA. (011) 4317 – 0285 Dirección General de Asuntos Institucionales y Sociales – Dirección Nacional de Migraciones 13. Cementerio de Ceres. Pcia. de Santa Fe. 14. Cementerio de San Guillermo. Pcia. de Santa Fe. 15. Registro Civil de San Cristóbal. Pcia. de Santa Fe. 16. Parroquia Nuestra Sra. del Carmen de Ceres. Pcia. de Santa Fe. Prólogo Las historias de vida encierran una riqueza singular como microhistorias entrelazadas con el acontecer de otras vidas y en el marco particular de hechos como la inmigración europea en la Argentina, trama inconclusa de historia de la humanidad. El inmigrante piamontés se centra en la vida de un niño italiano de fines del siglo XIX, criado en la Argentina y en la de cuatro familias de inmigrantes piamonteses: Monticone–Borgnino–Mottura–Marchetti, que dieron origen, junto a otras, a numerosas familias a través de 6 generaciones. En esta primera parte, se aborda la vida de Guiseppe Monticone (h.), mi bisabuelo materno, a quien lo conocí como nonno Lito, aunque el resto de la familia lo recuerda como tío Pinin. Intento reconstruir su derrotero en forma personal siguiendo una cronología. Recurro a la historia mundial, italiana y nacional para comprender los procesos que determinaron cada paso que dio este niño arrogante y valiente, osado y hábil, dispuesto a cambiar el rumbo de su vida, asumiendo riesgos impredecibles en tiempos difíciles de su tierra natal —que se encontraba en pleno proceso de unificación política— y por su corta edad solo podía entender medianamente su realidad individual y de las diferencias regionales entre el norte y el sur manifiestas en cada italiano que encontraba a su paso, que además de resultar extrañas e incomprensibles solían provocar cierta hostilidad y esto lo descubrían al momento del embarque, cuando el lenguaje oral jugaba como indicador de aquellas diferencias. Felizmente la educación italiana entre 1870 y 1890, destacada y organizada, con gran valor instrumental, le permitió leer–escribir–contar, conservando el dialecto piamontés, de su región de origen, para comunicarse en forma oral y, una vez llegado a este país, este le sirvió para nombrar objetos, personas, expresar sensaciones o sentimientos, como también para indicar su procedencia geográfica y lengua materna. Abstract Desde muy niña me atraparon las lecturas de hazañas de marinos, barcos y viajeros, nativos gauchos, fortines, montes, ríos, pampas, trigales y valientes guerreros libertarios. Maravillada por las fantásticas historias que contaba el nonno Lito en los tiernos años de mi infancia y reproducidas, más tarde, por el nonno Pedro; crecí con la curiosidad de entender por qué dejó aquellas verdes colinas al pie de los Alpes italianos para llegar al inhóspito monte santiagueño en los últimos años de su vida y terminar sus días en mi Ceres, natal... interrogantes, a los que, muy tarde, ya en la vida adulta intenté buscarles una respuestas cuando tuve la posibilidad de encontrar espacios, tiempos y ámbitos propicios. La investigación trata de abordar la compleja trama de la inmigración europea en la Argentina en forma general y de manera particular la historia de vida del inmigrante piamontés Giuseppe Monticone (h.): mi bisabuelo materno, a quien cariñosamente lo llamábamos nonno Lito —nietos y bisnietos— y tío Pinin —el resto de la familia—; el que dejó gran parte de su vida en el suelo del interior del noroeste santiagueño y una gran familia dispersa en la república, cuyos descendientes se integraron a nuevos modos de vida de las comunidades donde habitaron y habitan, sin perder la memoria de sus raíces, a través de seis generaciones. El presente trabajo tiene un carácter histórico y a la vez genealógico. Estos lazos fraternos construidos en el tiempo intentan reconstruir el derrotero del inmigrante piamontés, similar al de muchos otros anónimos a modo de sencillo homenaje a quienes con su esfuerzo y desde el silencio de los montes santiagueños o las pampas santafesinas y bonaerenses contribuyeron, con su trabajo rural, al engrandecimiento de la nación argentina. Introducción La inmigración europea en la Argentina comprende un complejo proceso histórico–político–social–económico–cultural–ligüístico–artístico de gran impacto familiar, temporal y espacial. La reconstrucción de un derrotero de un inmigrante europeo de fines del siglo XIX, al comenzar el siglo XXI, se enfrenta no solo al paso del tiempo, sino también a la complejidad de situaciones propias del devenir histórico y cambios culturales que impuso en su momento la política estatal o que refleja de algún modo, hoy, la posmodernidad... La conocida Generación del 80 (1880), inspirada en las ideas liberales impulsadas por Juan Bautista Alberdi: “Gobernar es poblar y poblar con inmigrantes europeos”, en ocasión de gobernar a nuestro país, cuando este comenzaba a organizarse como Estado, no dudó en crear las condiciones políticas para atraer a una gran masa de trabajadores y familias con ansias de progreso que más tarde fueron los que sirvieron de base para el desarrollo económico, social y cultural de la nación. Estas ideas se vieron favorecidas por la pujante Revolución Industrial, iniciada años antes en Inglaterra, que con la invención del barco de vapor mejoró las comunicaciones transoceánicas entre Europa y América, sustituyendo la navegación de vela, reduciendo la duración de los viajes de ultramar y logrando importantes cambios en los puertos de embarque. Dentro de las políticas de fomento de la inmigración europea, el gobierno argentino desde 1853 crea una serie de condiciones jurídicas para la incorporación de tierras e incrementación del poblamiento humano en un vasto territorio nacional que estaba muy lejos de controlar de manera eficiente y eficaz. Por ello inicia un proceso casi conjunto de ocupación militar, creación de fortines y poblamiento con inmigrantes europeos que fundaron las colonias agrícolas, que dieron años más tarde lugar a la fundación de los pueblos. Una muestra de ello podemos apreciar en el texto de la Constitución Nacional en los siguientes apartados: 1) preámbulo: convoca... “a todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino”; 2) Art. 25: “El gobierno federal fomentara la inmigración europea, y no podrá restringir, ni limitar ni gravar con impuesto alguno la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar las industrias, e introducir y enseñar las artes y las ciencias”; 3) Art. 75, Inc. 18, señala como atribución del Congreso: “Promover la inmigración”; 4) Art. 125, otorgando “... a las provincias la atribución de fomentar la inmigración” dentro de sus territorios. Otras medidas posteriores fueron: – la Ley n.º 346 de 1869 en materia de ciudadanía: por nacimiento, adopción o naturalización; – la Creación de Comisión Central de Inmigración, en 1872 y la Oficina de Trabajo, para la colocación de jornaleros y empleadas domésticas en Capital Federal y el interior; – la Ley 817, conocida como Ley Avellaneda de 1876, que dio gran impulso a la inmigración y colonización, calificando como inmigrante: a aquella persona que llegue en un barco de vapor o vela, en segunda o tercera clase y que no tenga menos de 60 años libre de defectos físicos o enfermedades...,derogada en 1902. Otros elementos que condicionaron el proceso de la inmigración europea fueron: – el auge del ferrocarril, – el mercado de tierras y – la guerra del Paraguay. Sobre estas líneas se trazó el complejo plan de la inmigración europea, al amparo de estas leyes y en esas condiciones llegó siendo un niño de tan solo 11 años el protagonista de este relato: Giuseppe Monticone... el nonno Lito o tío Pinin. Elizabeth Vilma Rodríguez Monticone Quimilí, dpto. Moreno, Pcia. de Santiago del Estero, Argentina. 25 de julio de 2018 Capítulo I La cuna del bambino: Piamonte – Italia El Piamonte es el término que expresa: “al pie del monte”, desde el siglo XII; es una región del noroeste de Italia, fronteriza a Francia y Suiza; posee en la actualidad una superficie de 25.402 km2, integrada entonces por ocho provincias: Alessandria, Asti, Biella, Cuneo, Novara, Turín, Verbano, Cusio, Ossola y Vercelli. Mapa 1. Mapa 2. En tiempos de la Revolución francesa (1789–1814) el Piamonte perteneció como un estado satélite a la Primera Republica de Francia, gobernada por el rey Carlos Manuel IV, quien se instaló en Cerdeña. Luego del Congreso de Viena de 1815, el Reino Cerdeña–Piamonte fue restaurado. En 1815 el Regno di Piamonte pertenecía al Imperio austrohúngaro,cuando este se disuelve se pasa a formar la Santa Alianza propuesta por el zar Alejandro I con el compromiso de mantener el Orden Absolutista en Europa, defender los principios cristianos y reprimir los movimientos liberales y revolucionarios. Durante el Risorgimento (1815–1861),Giuseppe Mazzini,(1805–1872), inspirado en ideas liberales, logró la conformación de sociedades secretas como “La carbonería” y “La joven Italia”, a esta última se unió Giuseppe Garibaldi (1807–1882). De este modo las ideas de Mazzini y la acción militar de Garibaldi se suman a las negociaciones diplomáticas iniciadas por el conde de Cavour y el ministro Camilo Benso, lo que dio lugar a la unificación de Italia a partir de 1860. De este modo la vida política de la región atraviesa por los siguientes períodos: Por estos años, trascurren, en San Damiano D’Asti y más tarde en Canale —región del Piamonte— la vida de las primeras generaciones de Monticone, que en línea temporal se ubican del siguiente modo: La llegada de un correo, que adjunta la partida de nacimiento, confirma que el nonno Lito nació en Canale, el 30 de mayo de 1879, con la dificultad de obtener información sobre el nacimiento de sus padres por cuanto el registro civil existe desde 1866. Consultando a otras fuentes, estas confirman que el Registro Civil en Italia en 1806–1814 perteneció al State Civile Napoleonico; luego entre 1814 y 1866 al Stato Civile di la Restaurazione:Piemonte–Lombardia–Toscana–Modena; desde 1820 al Stato Civile Regno de la Due Sicilie y por último desde 1866 al Stato Civile Italiano; de modo que para buscar partidas de nacimiento anteriores a 1866 hay que buscar en parroquias o comunas de localidades. Ufficio Elettorale Comune di Canale 11 de julio de 2017, 3:20 Para: elizabethvilma@gmail.com Buon giorno, Dalla ricerca sui registri degli atti di nascita e matrimonio di questo Comune risulta che MONTICONE Giuseppe è nato a Canale il 30.5.1879 Si allega copia integrale dell’atto di nascita. Non ci è possibile fornire altri dati in quanto la richiesta è relativa a persone non registrate in questi registri e nate prima del 1866. Distinti saluti. COMUNE DI CANALE UFFICIO STATO CIVILE NOVO Bruno Según la partida de nacimiento, Giuseppe es hijo de Giuseppe Monticone (p.), de treinta y seis años, agricultor y de Rosa Roagna, ama de casa; ambos domiciliados en Canale. Imagen 2. Continuando con mi búsqueda, pude dar con el Archivo Diocesano de Alba, lugar donde se encuentra el acta original de bautismo de Giuseppe Monticone; compartiendo, por el momento, el intercambio epistolar con responsables del archivo. Ricerca Genealogica Monticone Recibidos Archivio Diocesano AlbaArchivo 7 de febrero de 2018, 8:29 Para: elizabethvilma@gmail.com Gentile signora, le chiedo per cortesia di voler compilare la richiesta che trova in allegato e rimandarla a questo indirizzo mail. Appena ricevuta effettueremo la ricerca che le serve e le invieremo le attestazioni necessarie. Grazie Chiara Cavallero Capítulo II Un figlio camino a Génova El proceso histórico de la inmigración europea en la Argentina, que comenzó cerca de 1838 y la ola migratoria desde Italia hasta la Argentina, tendría sus comienzos por aquel tiempo, en que la región del Piamonte se encontraba en pleno proceso de luchas por la restauración. Entre 1876 y 1900 las tres regiones que proporcionan por sí solas el 47% del contingente migratorio eran: el Veneto (17,9%), Friuli–Venezia–Giulia (16,1%) y Piamonte (12.5).1 En los inicios de la reconstrucción del derrotero del inmigrante piamontés evoco las melodías de canciones que escuché en mi infancia y que las tarareaba el nonno Lito en su vejez; estas me traen un cúmulo de recuerdos y me llevan a imaginar lo que sentía cada uno de aquellos niños recién llegados en sus raptos de melancolía por aquella tierra que dejaron en busca de un mejor porvenir y a la que nunca pudieron volver... Un giorno dal mio paese io son partito emigrante in terra straniera io sono andato la mia mamma piangendo.... Un día salí de mi país emigrante en tierra extranjera fui mi madre llorando... 2 Giuseppe Monticone, como lo indica su pasaporte, no venía solo, sino acompañado de un tío materno identificado como Battista Cordera; del que no se tienen más datos. El sobrenombre de Pinin lo trae desde la familia de origen y lo sostiene en la Argentina hasta el fin de sus días, pese a que en la vida formal se lo nombra en español: José. Pinin era un niño de tan solo 11 años cuando tomó la decisión de emigrar, hecho que aceleró el paso de la pubertad hasta convertirlo en un ser independiente. En aquel tiempo, un niño de esa edad ya tenía la escolaridad primaria completa y esta era la única herramienta con que contaba a la hora de partir desafiando el encuentro de un mundo completamente desconocido, sumado a una férrea voluntad de dejar el terruño natal y su familia de origen... Por entonces el primer escollo que debió sortear, indudablemente, era cómo llegar desde Canale, su pueblo natal, a la estación de tren de Génova y luego al embarcadero del puerto, desde donde partiría a América, con un destino ya trazado: Buenos Aires, Argentina. La distancia aproximada entre Canale y Génova es de 107 km a 110 km; sin duda, la ruta que siguió Pinin fue una pasada por Lombardía y Véneto para llegar a la estación de tren en Génova. De acuerdo a las características de la época y los medios de transporte disponibles, lo más probable es que haya iniciado su camino a pie, desde la campiña, recorriendo 4 km hasta Canale, su pueblo natal, de allí transportado en carruaje de la época a Cuneo, la capital de su provincia y desde esta, abordando el tren a Génova, descendiendo en la estación Piazza Principe, siguiendo nuevamente a pie hasta el puerto genovés de embarque. Imagen 3. Genova Piazza Principe http://www.historiasyrincones.com/las–estaciones–de–tren/ (http://www.historiasyrincones.com/las-estaciones-de-tren/) Genova Piazza Principe está situada en Piazza Acquaverde, es un edificio que inició su construcción en 1853, su finalización e inauguración se realizó en 1860 y en aquella época tenía diez plataformas de llegada y salida. 3 Para figurarnos el cuadro de situación del pasajero basta con leer a Ludovico Incisa di Camerana quien relata en “El gran éxodo”: “Trenes de 20 o 30 vagones cargados de emigrantes atraviesan el Véneto y la Lombardía. Las condiciones de los viajeros son las de una deportación en masa... por lo menos 500 personas entre hombres, mujeres y niños, muchos de ellos lactantes. En Castelluccio estaban listos otros 4 vagones apiñados de campesinos emigrantes, en su mayoría de países vecinos. Ayer a la noche partieron muchos otros que van a Génova a reunirse con sus compañeros del voluntario exilio, y mañana zarparán todos juntos de ese puerto”.4 El embarco de inmigrantes italianos en puertos extranjeros se debe también a la dificultad que encontraron los inmigrantes, en su mayoría provenientes de las regiones septentrionales, para llegar hacia el puerto de Génova con el ferrocarril. Por ejemplo, para un habitante de la provincia de Biella, en el Piamonte, resultaba más fácil tomar un tren hasta Torino y rápidamente llegar a Le Havre, que dirigirse hasta el puerto de Génova. No siempre lo más cercano era lo más accesible. 1 (#ulink_cbd0bc4a-fce3-594e-9b03-d2b0d881404c)http://www.accademiadeglioscuri.it/htm/Emigrazioni.htm (http://www.accademiadeglioscuri.it/htm/Emigrazioni.htm) 2 (#ulink_3e7a3fc7-23d6-5717-bb61-1daa03a36655) Emigrante che vieni Emigrante che vai (Canti popolari) https://www.youtube.com/watch?v=bm0OxL5yeyE (https://www.youtube.com/watch?v=bm0OxL5yeyE) 3 (#ulink_b8d4392d-af37-5d8a-bf85-afc482e6ac82)http://www.historiasyrincones.com/las–estaciones–de–tren/ (http://www.historiasyrincones.com/las-estaciones-de-tren/) 4 (#ulink_69701aba-2ae2-53ac-8e0c-3ded24852645) Incisa di Camerana, Ludovico: “El gran éxodo”, 2005, pág. 151. en La inmigración italiana en Santiago del Estero. El inmigrante Giovanni Castiglione (1858–1903), Antonio Virgilio Castiglione, pág. 4. Capítulo III El sueño del ragazzo Pinin:... ¡Buenos Ayres, Argentina!... ¡una valigia piena di sogni mi son portato.!... Las políticas argentinas de fomento de la inmigración europea del siglo XIX se manifiestan en la Constitución Nacional argentina de 1853, en su preámbulo, expresando el deseo de atraer inmigrantes convocando “a todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino”.5 Por entonces, el gobierno de la Confederación Argentina creó una serie de condiciones con el propósito de atraer la inmigración europea; expresadas en el art. 25 de la Constitución Nacional: “El gobierno federal fomentará la inmigración europea; y no podrá restringir, limitar ni gravar con impuesto alguno la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar las industrias, e introducir y enseñar las artes y las ciencias”.6 En el art. 75, inc.18, señalando como “atribucióndel Congreso, promover la inmigración.”7 En el art. 125: otorgando “a las provincias la atribución de fomentar la inmigración” dentro de sus territorios.8 Otra legislación, de 1869, Ley n.º 346, en materia de ciudadanía conservó los criterios de la Constitución de 1853, que establecía tres tipos de ciudadanía: por nacimiento, por opción y por naturalización. En 1872, la Comisión Central de Inmigración creó la Oficina de Trabajo, dependencia que se ocupaba de colocar a jornaleros y empleadas domésticas en la Capital Federal y luego en el interior; la que no prosperó por estar atendida en forma inadecuada con personal poco responsable, y resultó clausurada en 1974. En nuestro país, en 1876, la sanción de la Ley 817 conocida como Ley Avellaneda impulsó la inmigración y colonización; en esta se consideraba “inmigrante a aquella persona que llegue en un barco de vapor o vela, en segunda o tercera clase y que no tenga menos de 60 años, libre de defectos físicos o enfermedades”.9 La apertura política de nuestro país, inspirada en la ideas liberales de Juan Bautista Alberdi: “Gobernar es poblar y poblar con inmigrantes europeos” justifica en algún modo la importante oleada de contingentes humanos que arribaban de diferentes partes del mundo con el afán de trabajar la tierra como el caso de los italianos y al amparo de algunas leyes de la naciente República Argentina en los albores de 1890... “Años más tarde, el general Bartolomé Mitre llegó a traer soldados italianos para combatir a los indios, convencido de que eran más valientes y eficaces que los gauchos enganchados en los fortines”. 10 [no image in epub file] Foto 3. (Gentileza de una nieta: Delma Catalina Monticone) El pasaporte era un formulario impreso o en libro de registro que mostraba que el inmigrante recibía un documento identificatorio del barco específico donde debía embarcarse. El formulario incluía el nombre del inmigrante, el destino, la profesión, el lugar de nacimiento, la edad y una descripción física, este tipo de pasaporte fue expedido por las autoridades provinciales con fecha del 18 de marzo de 1890. Estampillado. Número de Registro: 2, Pasaporte n.º 84, con validez de un año y firma del actor. Los libros de pasaportes encontrados en Génova son de este tipo. A comienzos de 1853, una orden real consideró que debían estipularse la calidad de transporte proporcionada, incluyendo la cantidad exacta de raciones de comida y agua como también la destinación del barco y los términos de pago del pasajero. Fue el único documento que tuvo y con el que se manejó en la Argentina hasta su muerte... Utilizando la técnica de la lectura de imagen fija, en un primer nivel de lectura considero: en la imagen: el escudo de Italia de 1890 y sellos varios de diversas formas instancias y dependencia: embarco–desembarco–hotel de inmigrantes. Imagen 4. http://www.accademiadeglioscuri.it/htm/Emigrazioni.htm (http://www.accademiadeglioscuri.it/htm/Emigrazioni.htm). Sigue un texto: escrito en Italiano: IN NOME DI SUA MAESTA UMBERTO I PER GRAZIA DE DIO E PERVOLUNTA DELLA NAZIONE RE D’ITALIA El que traducido al español significa: En nombre de su majestad Humberto I por la gracia de Dios y por voluntad de la nación de Italia... seguido de un cuerpo de mensaje, señala que estos inmigrantes una vez llegados al país: Argentina, venían con un contrato de trabajo donde durante 5 años debían trabajar en los campos y no podían ejercer cualquier otra profesión que no fuera la de agricultor durante el período que durase el contrato. En la parte inferior del pasaporte se encuentran datos relevantes tales como: nombre: Giuseppe Monticone, destino: Buenos Ayres, edad: 11 años, estatura: 1,40 m, cabello: castaño, lugar de nacimiento: Canale; Domicilio: Canale; Condición: granjero; fecha de expedición del pasaporte:18 de marzo de 1980 con validez de un año y su firma. 5 (#ulink_f889f261-6130-50cb-b25f-cf2420888970) WOLF, Ema–PATRIARCA, Cristina. La gran inmigración. Sudamericana. Joven. Ensayo. Bs. As. 1.era ed., 1991. 6 (#ulink_a332b3bc-b374-5e7f-ab0b-5ef2d388d622) WOLF, Ema–PATRIARCA, Cristina. La gran inmigración. Sudamericana. Joven. Ensayo. Bs. As. 1.era ed., 1991. 7 (#ulink_e9017b73-4337-5835-a49f-2f726b5dc4e2) LONIGIO, Félix V. “Formación ética y ciudadana”. Ed. Macchi. Bs. As. 1999. 8 (#ulink_ff849e33-f5e5-58fe-be40-ba5cd593dd80) LONIGIO, Félix V. “Formación ética y ciudadana”. Ed. Macchi. Bs. As. 1999. 9 (#ulink_2e83e68b-e9cf-53e4-a9de-90fa62d973d0) ALCARAZ, William Nelson. GÁLVEZ (Sta. Fe), 2005. LA PROVINCIA DE SANTA FE, 1850–1915. Aspectos de la población, inmigración, colonización agrícola y ferrocarriles en el desarrollo provincia. 10 (#ulink_8d577eea-9bcb-5c87-856a-c8aee676233e) ALCARAZ, William Nelson. GÁLVEZ (Sta. Fe), 2005. LA PROVINCIA DE SANTA FE, 1850–1915. Aspectos de la población, inmigración, colonización agrícola y ferrocarriles en el desarrollo provincia. Capítulo IV “Mi emigro per magnar” (“Emigro para comer”) Estudios de geografía italiana señalan un 84% de tierras no cultivables, 5% de tierras con cultivos permanentes, 3% pasturas naturales y 3% de bosques; de modo que el espacio del paisaje natural ofrece escasas posibilidades de desarrollo agrícola. Los inmigrantes italianos llegados a esta región, en su gran mayoría, nacieron a mediados del siglo XIX y provenían del norte de Italia, eran naturales del Piamonte y Lombardía, regiones con problemas económicos, deficiencias en la producción y afectadas por el problema de la unificación italiana; de modo que, al momento de su partida, en su propia nación se encontraban en proceso de integración y esto aparecía como un rasgo muy notorio a la hora de comprender su identidad, por lo tanto se los asociaba directamente a su comarca natal. “La historia contemporánea de italiana y argentina señala que la inmigración piamontesa tuvo lugar entre 1876 y 1915, con el indicador de la crisis agrícola como principal factor de migración”.11 Estudios contemporáneos afirman que la crisis agraria en la Italia meridional12 puso de relieve las diferencias regionales en torno a la agricultura afectando las relaciones sociales, estableciendo “una clara distinción entre la economía de montaña (“Iiosso”) y la de la llanura irrigada (“la polpa”), diferenciación que durante la crisis se acentuó al intensificarse el cultivo en esta segunda área y desestructurarse y perder población la primera”.13 “La comida más corriente de la mayoría de los campesinos consistía en polenta (hecha de maíz) en el norte, y en pan de varias clases en el resto del país. Bellotas, castañas, centeno, avena o legumbres eran de uso común para la elaboración de la harina. En pocas ocasiones se comía carne, tan solo en las fiestas o cuando se estaba convaleciente. A la dieta básica podían sumársele las aceitunas, nueces, patatas, verduras, agua con un poco de aceite y sal (l’acqua e sale de Apulia) o, de forma más esporádica, vino y queso. El trigo no estaba al alcance de la mayor parte de la población (Douglas, pág. 171)... Los trabajadores de las fábricas eran objeto de un trato cruel y casi no recibían protección estatal alguna. En 1876 la mitad de estos trabajadores eran mujeres y casi una cuarta parte eran menores de catorce años. Con frecuencia, niños de apenas cuatro y cinco años trabajaban, sobre todo en el sector textil (Douglas, pág. 173)... En muchas ocasiones, si algunos campesinos aprendían a leer y escribir, era gracias al servicio militar... A mediados de la década de 1870 unos 65.000 hombres eran llamados a filas cada año, y en muchos casos los tres años que pasaban en los cuarteles eran más instructivos que cualquier tiempo que pasaran en la escuela. En cierta medida, esto era precisamente lo que se pretendía: el ejército estaba considerado como el instrumento supremo de «crear italianos» y, por otra parte, era más seguro que la escuela del pueblo (Douglas, pág. 177).”14 En 1890, Italia se encontraba bajo el reinado de su majestad Humberto I, de la casa de los Saboya. Sin duda, Pinin, en su niñez, protagonizó hechos que lo llevaron a buscar alejarse de la tutela de sus padres o como primogénito trazar una meta en busca de nuevos horizontes para ayudar económicamente a la familia, ya numerosa. Otro rasgo de los jóvenes de la época eran las ansias de progreso que se sumaban al espíritu aventurero, así también, hubo otros tantos, que en el intento de evadir el servicio militar obligatorio, avizoraban la salida del país y el viaje al nuevo mundo como la gran posibilidad de cambio en sus miserables vidas y no dudaban en asumir los riesgos; por tal motivo la mayoría de los italianos que se mudaron hacia la Argentina inicialmente fueron campesinos del norte de Italia, de regiones como Piamonte, Liguria, Véneto, Friuli–Venecia Julia y Lombardía; los que una vez llegados a la Argentina se dirigieron a las zonas rurales para sentar sus nuevas bases, mientras que los italianos del sur, como las regiones de Calabria, se afincaron en las grandes ciudades. 11 (#ulink_97af80fb-9f29-53df-9e4f-4ca13440b00f) NOTICIARIO DE HISTORIA AGRARIA N. 3 (1992–1), pp. 173–180. La crisis agraria de fines del siglo XIX: nuevas contribuciones y nuevos enfoques, PLANAS MARESMA 12 (#ulink_97af80fb-9f29-53df-9e4f-4ca13440b00f) NOTICIARIO DE HISTORIA AGRARIA N. 3 (1992–1), pp. 173–180. La crisis agraria de fines del siglo XIX: nuevas contribuciones y nuevos enfoques, PLANAS MARESMA 13 (#ulink_97af80fb-9f29-53df-9e4f-4ca13440b00f) NOTICIARIO DE HISTORIA AGRARIA N. 3 (1992–1), pp. 173–180. La crisis agraria de fines del siglo XIX: nuevas contribuciones y nuevos enfoques, PLANAS MARESMA 14 (#ulink_aa4cb93c-5413-551f-8c3a-89be1a5c8693) *14. http://www.fhuc.unl.edu.ar/portalgringo/crear/gringa/itininerarios/pdf/Inmigrantes%20del%20Piamonte.pdf Capítulo V El vapor de la partenza... Al momento de la partida, Pinin tenía cuatro hermanas —a las que volvería a ver nueve años más tarde—: Luigia, de 8 años, quien llevaba el nombre de su abuela paterna: Luigia Perrone; Teresa, de 7 años, quien llevaba el nombre de su abuela materna: Teresa Sachetto; le seguían: Antonia Vittoria, de 5 años y Margherita, de 3 años. La compañía naviera Navegazione Generale Italiana de la Società Riunte Florio e Rubattino con sede en Génova capital es la encargada de trasladar —desde Génova con destino a Buenos Ayres— por mar al niño Giuseppe Monticone (h.) de 11 años, estatura: 1,40 m, cabello castaño, nativo de Canale; provincia de Cuneo, región de Piamonte, quien declara la profesión de contadino (granjero), embarcándose el 28 de marzo de 1890. [no image in epub file] Imagen 5. http://www.histarmar.com.ar/LineasPaxaSA/53–NGI–1.htm (http://www.histarmar.com.ar/LineasPaxaSA/53-NGI-1.htm) Las diferencias sociales se hacían evidentes desde el momento del embarque, así lo señala Edmundo De Amicis, en su libro Sull’Oceano, dejando un dramático testimonio de ello, que nos permitimos transcribir íntegramente: “El contraste entre la elegancia de los pasajeros de primera clase, los guardapolvos, las sombrereras (cajas de sombreros), junto a un perrito, que atravesaban la multitud de miserables: rostros y ropas de todas partes de Italia, robustos trabajadores de ojos tristes, viejos andrajosos y sucios, mujeres embarazadas, muchachas alegres, muchachones achispados, villanos en mangas de camisa. Como la mayor parte había pasado una o dos noches al aire libre como perros en las calles de Génova, no podían tenerse en pie, postrados por el sueño y el cansancio. Obreros, campesinos, mujeres con niños de pecho. Sacos y valijas de todas clases en la mano o sobre la cabeza; fardos de mantas o colchones a la espalda y apretado entre los dientes el billete con el número de su litera. Los emigrantes pasaban delante de una mesilla, y el sobrecargo, reuniéndolos en grupos de seis, llamados ranchos, apuntaba sus nombres en una hoja impresa para que con ella en la mano, a las horas señaladas, fueran a buscar la comida en la cocina” 15. Todo pasajero debía conocer y cumplir el reglamento del buque: “... Los grandes baúles, valijones y cajones de los pasajeros debían ir inexorablemente en las bodegas. Anclado el barco en algún puerto, no se permitía bajar hasta allí. La bodega era abierta en alta mar para que cada pasajero buscara o retirara lo que necesitase. Cada uno debía identificar y cerrar bien su equipaje, ya que ni el capitán ni la empresa transportista se hacían responsables de este. Dinero y joyas debían ser entregados y estarían más seguros en poder del capitán... Las armas que llevaran los pasajeros también debían ser entregadas al capitán. Debía observarse una estricta higiene por parte del pasaje, tanto en puerto como durante el viaje. En todo barco había cucarachas, insectos de todo tipo y piojos. El hacinamiento y falta de aire favorecían su multiplicación. Estaba prohibido fumar, salvo en cubierta. Debían evitarse las peleas y pendencias entre los pasajeros, y con los tripulantes. No podían clavarse clavos ni ganchos en el buque. Había que levantarse temprano, y para lavarse la cara debía utilizarse el agua de mar. El desayuno, servido a las 8, normalmente consistía en sopa de batatas, un día con arroz, y otra con arvejas. El almuerzo era sopa de papas o batatas hervidas con carne salada. A las cinco se servía la cena, que consistía en sopa de papas con arroz y porotos. 16 Entre 1876 y 1976 cerca de 26 millones de italianos salieron de su tierra natal en dirección a varios puntos por todo el mundo. Una sexta parte de esos italianos emigró hacia la Argentina. Tal vez porque quisieron olvidar un pasado doloroso, muchos de sus descendientes actualmente poco conocemos de estos hombres y mujeres que nos precedieron. “La ruta del viaje fue siempre la misma: Génova–Buenos Aires, variando solo las distintas escalas: Barcelona, Cádiz, islas Canarias, Cabo Verde, Río de Janeiro, Santos, Montevideo y Buenos Aires, según determinara la compañía de acuerdo a los pasajes vendidos... La nave podía cumplir su ruta en quince días —duración promedio del viaje—, aunque era habitual que tardara algo más. Como veremos —aunque no oficialmente—, se detenía antes de cruzar el Atlántico, sobre las costas españolas, para recoger inmigrantes ilegales... En 1890 la Argentina lanza un plan de Inmigración que contemplaba el pago de los pasajes. Es así como llegan, entre 1891 y 1896, 10.000 judíos a Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe; sin contar los italianos, españoles y otros que se vieron favorecidos por tal incentivo. La ruta de viaje era similar a la que muestra el mapa que se expone a continuación. [no image in epub file] (http://www.ciseionline.it/portomondo/img/rotta_argentina_high.jpg) Imagen 6. http://www.histarmar.com.ar/InfGral/NaufragioSirio.htm (http://www.histarmar.com.ar/InfGral/NaufragioSirio.htm) Estos buques de vapor se incorporaron hacia el final de siglo, los anteriores eran a vela, goletas y bergantines y como en todos los tiempos las compañías trataban de embarcar la mayor cantidad de gente para engrosar sus ganancias. Existían tres clases de pasajeros, los de primera clase iban en camarote y recibían un trato preferencial. Mis bisabuelos vinieron en tercera clase en medio del hacinamiento y la escasa higiene. “Como muchos hombres y mujeres, campesinos de tierra adentro, jamás habían visto el mar. Sus ojos acostumbrados al pequeño río de la aldea miraban alucinados la enorme extensión del agua, travesía hacia su nueva e incierta vida... A los viajeros no les quedaba comportarse sino como niños dóciles. Durante los primeros quince días el mareo los tenía atornillados en el colchón o bien echados sobre la borda arrojando al agua el contenido de sus estómagos y tratando de que la buena brisa del océano aventara el desconsuelo y el color verdoso de sus caras. La prueba de fuego era el cruce del canal de la Mancha o la salida del estrecho de Gibraltar; quien lograra pasar de pie y con los dientes apretados los primeros bandazos de la mar verdadera se consideraba a salvo de mareos posteriores. A menos, claro, que un tormentón los pusiera de rodillas... a pobres diablos, con pasaje de tercera... En algunos barcos no había médico... La monotonía y el aburrimiento de esas largas jornadas hacían que algunos se interesaran por las tareas de a bordo. Los más jóvenes terminaban el viaje conociendo rudimentos de marinería y participando en la maniobra sencilla, con los oídos llenos de historias de navegantes. Por lo demás, tras un último vistazo a las Canarias, todo era mar y cielo como lo fuera para los antiguos conquistadores. La travesía, un paréntesis entre una vida de trabajo rudo y otra más exigente aún que les esperaba al llegar a tierra. El ocio se matizaba con las canciones del terruño, escuchando a los tocadores de gaita o acordeón, tejiendo, rezando, fumando, jugando a los naipes, leyendo folletos sobre inmigración y tratando de aprender el español ... una escena común era ver a las madres sobre la cubierta en las tardes cálidas de los trópicos despoblando con paciencia tierna las cabezas de sus hijos... la pobreza, la limpieza personal marcaba ciertas diferencias... los parias eran los que embarcaban ilegalmente sin conocimiento del capitán... Cuando se comprobaba que no tenían contrato de viaje ni pasaporte en regla, se los destinaba al oficio de marinero para que pagaran en parte su pasaje. Y como entre la marinería no se los consideraba del gremio, cumplían las tareas más ingratas... Un pasaje de tercera clase en un barco de inmigrantes equivalía a un tour por los suburbios del infierno con comida incluida y con opción a todas las incomodidades, desventuras y pestes que el siglo ofrecía... Al llegar al puerto de Buenos Aires se examinaba a los pasajeros previendo que podían traer viruela, tuberculosis o lepra, flagelos comunes de la época; en esos casos se les negaba el permiso de la entrada y se los fletaba otra vez al puerto de origen...”. 17 “Al desembarcar todos los viajeros debían pasar por un control sanitario, en que se impedía el desembarco a inmigrantes con enfermedades contagiosas, con prohibiciones legales, invalidez, demencia y personas mayores de 60 años. Una vez que el barco fondeaba en medio del Río de la Plata, los viajeros se dirigían a lanchones, y luego trasbordado a carros tirados por bueyes, que finalmente los transportaban hasta el muelle. Era el muelle de pasajeros que existió hasta 1899. Según nos explicaron, los desembarcos eran de noche, con el objeto de evitar las brumas matinales. El río era muy bajo y los barcos no podían llegar a la costa y entonces fondeaban un poco retirados. Recién comenzaban a fabricarse los primeros barcos de vapor, pues hasta entonces todavía eran a velas. Había varios lugares para entrar: el muelle de pasajeros, el muelle de las Catalinas, el muelle de San Pedro Telmo o de las Carretas, y luego el Riachuelo. Muchas veces, para evitar dificultades bajaban en Montevideo. Todo esto ocurría hacia 1880... Al bajar pasaban por Migraciones, donde se les exigía el pasaporte, certificado médico, certificado de buena conducta, y certificado de aptitudes laborales... Luego de registrar su apellido —por lo general mal escrito por el funcionario de turno— aquellas familias, con rostros de hambre y cansancio, eran derivadas al Hotel...”. 18 Imagen 7. Desembarco. Imagen 8. Filas para controles. Imagen 9. Pabellon de niños y mujeres. Imagen 10: Comedor en hotel de inmigrantes. http://www.arcondebuenosaires.com.ar/hotel_inmigrantes.htm (http://www.arcondebuenosaires.com.ar/hotel_inmigrantes.htm) En el Manual del inmigrante italiano, traducido por Diego Armus, solía haber una serie de recomendaciones tales como la que trascribo a continuación: ... “no le aconsejo quedarse encerrado y asustado en el hotel... Le recomiendo no comportarse como un visitante arrastrando bolsos y llamando la atención a los cavalieri d’industria que abundan especialmente en las ciudades marítimas. Sea cauto, evite caer en brazos de algún tramposo, pero no deje de dar una vuelta por la ciudad”. 19... A los inmigrantes se los despertaba temprano para el desayuno que consistía en leche y mate cocido con pan. Las mujeres, por la mañana, lavaban las ropas y los hombres salían en busca de trabajo. El almuerzo era por turnos hasta de 1000 personas, este era anunciado por una campana que los agrupaba en el comedor mientras el cocinero repartía las vituallas: (cosas necesarias para la comida) y luego esperaban el almuerzo en las mesas. Este consistía en una sopa abundante–guiso con carne, puchero, pastas, arroz o estofado. La merienda para los niños estaba disponible desde las 3 de la tarde y a partir de las 6 se daban los turnos para la cena. Alrededor de las 7 de la tarde ya se encontraban disponibles los dormitorios. Otro hotel fue el de La Rotonda, ubicado en paseo 9 de Julio. Retiro. Este funcionó hasta 1911 en que fue demolido para construir la nueva estación Retiro. 20 “El primer hotel de inmigrantes se había construido en 1887 por el ingeniero Federico Stovelius, frente al Río de la Plata y sobre la ribera, en la calle Cerrito, era de forma circular, 3 pisos, 12 habitaciones en total, a razón de 4 habitaciones por piso que albergaban a 250 personas por cuarto y tenía una capacidad para 2500 personas. En 1888 albergó a 70.000 personas. Allí podían alojarse gratuitamente los inmigrantes por 5 días hasta que consiguieran trabajo, pudiéndose quedar unos días más los enfermos y los que no habían conseguido trabajo... El hotel de Inmigrantes definitivo se construyó en 1911 con capacidad para albergar a 3000 personas. Un sello en el pasaporte de Giuseppe (h.) deja constancia de su paso por el Hotel de Inmigrantes y de la fecha de su desembarco: el 16 de abril de 1890. [no image in epub file] Foto 4. (Gentileza de una nieta: Delma Catalina Monticone) Luego de la consulta a la biblioteca de CEMLA obtuve la respuesta que comparto: Re: Consulta por registro de entrada de pasajeros 1890. Biblioteca Cemla A quien corresponda: La información que posee el CEMLA es la misma que usted pudo ubicar en el buscador. Si en esta no encontró a su antepasado, no hay ningún otro lugar donde lo ubique. Puede ser por algunas de las siguientes causas que la persona no aparezca en dicha base de datos de ingreso al país: A) Entre los años 1882 y 1932 hay un porcentaje de listas destruidas o semidestruidas B) Que llegó antes de 1882. Si el ingreso es anterior a 1870 los libros se encuentran en el Archivo General de la Nación. Si su llegada ocurrió entre 1870 y 1881, esta no se encuentra, ya que dichos libros están perdidos. C) Desde 1950 se está ingresando los datos. Deberá concurrir a la Dirección General de Migraciones. D) Entre los años 1933 y 1937 están digitalizados solo los italianos y los españoles entre los años 1936 / 1937. Para los años están cargados (1933–1937) solo se encuentra el ingreso de estos meses/años: – 1933 FEBRERO Y MARZO; 1935 abril; 1936 febrero y 1937 abril. Los libros no se encuentran en el CEMLA, deberá concurrir al Archivo General de la Nación. Archivo Intermedio. E) El ingreso pudo ser a través de Uruguay, Brasil o Chile, en forma terrestre, en ese caso la información puede estar en el Archivo General de la Nación. Archivo Intermedio. F) Que el apellido tenga alguna variación, debe probar con diferentes modificaciones de este. G) Si es un apellido compuesto deberá buscar también con ambos apellidos. H) Si ingresó de niño es posible que se haya registrado con el apellido materno. I) Si el apellido es de dos o tres letras, la búsqueda se debe realizar en el CEMLA, ya que por el programa de búsqueda no se puede realizar por la WEB. J) Siempre se tiene que buscar con el nombre que poseía en su país natal. Atte. CEMLA. 15 (#ulink_087ea8f8-f4cf-5a8b-9d12-a81a5b32667b) Ema Wolf. Cristina Patriarca. La gran inmigración. Op. cit. 16 (#ulink_36ba8c15-40b7-52db-a08f-20ca7f8409b2) Ema Wolf. Cristina Patriarca. La gran inmigración. Op. cit. 17 (#ulink_68621706-cfc8-534c-ba91-2ced1d2aaeac) El camino de los inmigrantes. http://www.migraciones.gov.ar/accesible/indexP.php?camino 18 (#ulink_c80337fe-b631-58f7-84e8-1cd19445e3d2) Ema Wolf. Cristina Patriarca. La gran inmigración. Op. cit. 19 (#ulink_37b90793-f56c-5908-a587-ce5771f871ff) Ema Wolf. Cristina Patriarca. La gran inmigración. Op. cit. 20 (#ulink_f0963cb9-87b7-5d92-8a11-9da1e0dcc52b)http://www.arcondebuenosaires.com.ar/hotel_inmigrantes.htm (http://www.arcondebuenosaires.com.ar/hotel_inmigrantes.htm) Capítulo VI El destino del Gringo: “La pampa bonaerense”... En el pasaporte de Pinin se encuentra manuscrito con letras grandes y claras: Colonia Pringles; de este modo “la llegada del pionero a su nuevo destino, cuya elección muchas veces es determinada por accidente”21; lo sitúa esta vez en un territorio habitado por pampas y araucanos hasta la colonización iniciada en 1882, recientemente conquistado a través de campañas militares con fines de expansión territorial desde 1855–1867–1876–1881–1883, estas últimas con el objetivo de estabilizar la frontera sur. En este lugar hubo una recepción de inmigrantes italianos que tuvo su correlación con el crecimiento de la población, que provocó un desequilibrio entre el crecimiento de la población y la estructura económica productiva incipiente e incapaz de absorber una excesiva mano de obra generada por la profunda crisis del sistema agrícola y el comienzo del desarrollo industrial. Para 1890 ya contábamos con ferrocarriles que comunicaban al interior desde el puerto de Bs. As. [no image in epub file] Foto 5. (Gentileza de Delma Catalina Monticone) Por relatos de nietos de José/Giuseppe, quienes lo recuerdan como “Lito”, en parte diminutivo de “abuelito”; Aldo y Vilma Monticone, hermanos de Elda Rosa y Delma Catalina Monticone, me llega un vago itinerario de su paso por campos y pampas bonaerenses como peón rural, cuidador de ovejas, cochero de carruajes, maquinista de trilladoras de vapor y aprendiz del oficio de trenzar cueros y trabajar sogas. Otra de sus nietas, Elda Rosa Monticone, hija de Pedro Monticone y Catalina María Mottura; a sus 82 años aporta reliquias de Lito, que aún conserva y recuerda: Foto 6. Elda Rosa Monticone. Foto 7. Destapador. Foto 8.Llavero. Foto 9. Galia. “Lito tenía este destapador de vino y del otro lado es una especie de sevillanita, tenía este adorno... como una moneda... cuando yo le preguntaba qué era, me contestaba: ¡una galia!... Que esto último que te estoy mostrando... tiene un gallito... esto tenía siempre en el bolsillo de la camisa... ¡Mirá los años que tiene!...”. Конец ознакомительного фрагмента. Текст предоставлен ООО «ЛитРес». Прочитайте эту книгу целиком, купив полную легальную версию (https://www.litres.ru/elizabeth-vilma-rodriguez-monticone/el-inmigrante-piamontes-i/) на ЛитРес. Безопасно оплатить книгу можно банковской картой Visa, MasterCard, Maestro, со счета мобильного телефона, с платежного терминала, в салоне МТС или Связной, через PayPal, WebMoney, Яндекс.Деньги, QIWI Кошелек, бонусными картами или другим удобным Вам способом.